Las brujas de Cáceres y la que quiso parar la guerra

Nuevos abogados de la provincia de Cáceres que ayer participaron en el acto de jura. :: armando/
Nuevos abogados de la provincia de Cáceres que ayer participaron en el acto de jura. :: armando

Publio Hurtado escribió sobre una bruja cacereña en el siglo XIX, Ana la Casareña, de la que se decía que andaba de noche por el cementerio buscando restos de niños para sus brebajes

SERGIO LORENZO

Es tiempo de conjuros, de queimadas, de hogueras... y de brujas, que en Cáceres no creemos en ellas, «pero... haberlas, ahylas». Publio Hurtado escribió sobre una a la que todo el mundo tenía miedo en Cáceres en el siglo XIX, Ana la Casareña de la que se decía que andaba de noche por el cementerio buscando restos de niños muertos para sus brebajes. Recientemente José Luis Hinojal, en su libro 'Historias y leyendas de la vieja villa de Cáceres', escribía sobre una cacereña, Mónica Rega que una noche de luna llena, tras tomar una escoba se puso en el alféizar de una ventana, y montada en el palo, «se arrojó al vacío al grito de '¡A Barahona!', que era lugar de la lejana Soria con mucha fama de celebrarse allí importantes aquelarres. No sólo no llegó a su deseado destino, sino ni siquiera pasó del duro y frío suelo del patio, y del fuerte golpe se le quebró tan sólo una pierna».

Para los aprendices de brujas y brujos, que también los ahí, los comercios de la Zona Centro organizaron ayer un día especial, con una paella solidaria en San Juan. Hubo conciertos en la calle San Pedro, en Moret, en la plaza de la Concepción y en San Juan. Concurso de queimadas, un desfile de antorchas y cerca de la medianoche se encendieron las hogueras purificadoras. Para hoy, sábado, hay una matiné en la plaza de la Concepción desde las doce de la mañana a las seis de la tarde, con una fiesta del sombrero y un concierto.

En otros sitios también se celebra un San Juan especial, como en el bar-librería Psicopompo, donde a las doce de esta noche habrá queimada extremeña con el conjuro que pide ayuda a las brujas de Cáceres, Tornavacas y Trujillo.

La celebración de San Juan ya comenzó el pasado jueves en el Palacio de la Isla. En el patio de los Naranjos iluminado con velas se leyó poesía, y el cantautor portugués Jorge Gois cantó fados. En este mismo palacio se puede ver hasta el 7 de julio la exposición anual colectiva de arte italiano contemporáneo organizado por la asociación cultural La Bottega dell'Arte. La Asociación ha entregado sus premios Arcoiris al escritor Jesús Sánchez Adalid, al Museo de Arte Romano de Mérida, al grupo Acetre, a la asociación cacereña Bon Vivant, a la pintora Ana Hernández, y al chef César Ráez, presidente de la Asociación de Cocineros y Reposteros de Extremadura.

Esa misma tarde del jueves, en el Palacio de las Cigüeñas se falló el 2º Concurso 'Las Fuerzas Armadas en las Bellas Artes', y se inauguró la exposición de las obras presentadas al concurso organizado por la Asociación Amigos del CIR. El ganador del primer premio (500 euros) es Juan Francisco Mangas Rodríguez; del segundo (200 euros) Marisol Santano y del tercero (100 euros) Francisco Trejo Rodríguez.

También se inauguró esa misma tarde una exposición de grabados de Francisco Domínguez Penis, en el café y restaurante Aquario. Nacido en Las Minas de Aldea Moret, el artista ha registrado cinco nuevos métodos de trabajo para la creación de un aguafuerte. Durante la inauguración Francisco Domínguez sorteó dos obras. También donará un ejemplar de cada grabado (son 45) a la Asociación Minas Aldea Moret.

Hoy, sábado, se inauguran dos exposiciones fotográficas relacionadas con Portugal. En el gastrobar Mastropiero la asociación cultural Extars mostrará más de 400 imágenes de 31 fotógrafos de España y Portugal, se titula 'Mirar/Olhar Portugal'. En la sede de Caja Almendralejo, en el Chalé de los Málaga, se inaugura la exposición 'Elvas Clicks', con obras de siete fotógrafos, entre los que está Luis Acha, director de la Fundación Mercedes Calles-Carlos Ballesteros de Cáceres. También esta mañana la fotógrafa y bloguera Gema Espinosa, ofrece en el Centro Comercial Ruta de la Plata una charla.

A las nueve y cuarto de esta noche, en la Iglesia de Santo Domingo, se celebrará un concierto de corales, en la que participa: el Coro Francisco de Sande de Cáceres, la Coral Luigi Bocherini de Boadilla del Monte (Madrid) y la Coral Santa Cecilia de Villafranca de los Barros (Badajoz).

Estas fechas son tomadas por muchos como ideales para afrontar nuevos retos. Eso pensarán los 18 nuevos abogados que ayer participaron en el acto de jura, que tuvo lugar en el Complejo Cultural San Francisco. Entre ellos se encontraba Ramón Hernández Notario, actuando como madrina su mujer, la alcaldesa de Cáceres Elena Nevado, que también es abogado.

A quien le gustaba mucho las brujas, las brujas buenas, era a Gloria Fuertes, que sin duda era una de ellas. El pasado jueves, en la Biblioteca Pública se estrenó 'Soy Gloria, soy fuerte, soy poeta', un recorrido teatral y poético destinado a adultos, que ha nacido del trabajo en común del creador Marce Solís y la destacada actriz Ana Franco. Ellos ahondan en la dura vida de la poetisa que se describió así en pocas palabras:

«Gloria Fuertes nació en Madrid/ a los dos días de edad/ pues fue muy laborioso el parto de mi madre/ que si se descuida se muere por vivirme./ A los tres años ya sabía leer/ y a los seis ya sabía mis labores./ Yo era buena y delgada,/ alta y algo enferma./ A los nueve años me pilló un carro/ y a los catorce me pilló la guerra;/ a los quince se murió mi madre,/ se fue cuando más falta me hacía./ Aprendí a regatear en las tiendas/ y a ir a los pueblos por las zanahorias./ Por entonces empecé con los amores,/ -no digo nombres-,/ gracias a eso, pude sobrellevar mi juventud de barrio./ Quise ir a la guerra, quise pararla,/ pero me detuvieron a mitad del camino./ Luego me salió una oficina,/ donde trabajo como si fuera tonta/ -pero Dios y el botones saben que no lo soy-./ Escribo por las noches/ y voy al campo mucho./ Todos los míos han muerto hace años/ y estoy más sola que yo misma./ He publicado versos en todos los calendarios,/ escribo en un periódico de niños,/ y quiero comprarme a plazos una flor natural/ como las que le dan a Pemán muchas veces».