'El Eunuco' llega con su canto al amor a través del enredo en tono de vodevil

De izquierda a derecha, María Ordóñez, Marta Fernández, Eduardo Mayo, Pepón Nieto, arriba Antonio Pagudo, Alejo Sauras, Anabel Alonso, Jorge Calvo y Jordi Vidal. :: BRígido/
De izquierda a derecha, María Ordóñez, Marta Fernández, Eduardo Mayo, Pepón Nieto, arriba Antonio Pagudo, Alejo Sauras, Anabel Alonso, Jorge Calvo y Jordi Vidal. :: BRígido

Anabel Alonso, Pepón Nieto y Alejo Sauras encabezan el cartel de la última comedia de esta sesenta edición del Festival de Teatro

MARTA PÉREZ GUILLÉN MÉRIDA.

Un mujeriego que acaba enamorado. Una mujer cincuentona que ya no es lo que era y se tiene que conformar con lo que pilla. Un militar fanfarrón, con un ayudante de cámara que lo siente como su amor platónico. Dos amantes. Dos enamorados, o tres. Puede que cuatro. Uno que es un recién llegado y no se entera de nada, pero se deja llevar. El criado que cuida a sus amos como si fueran sus sobrinos. Una esclava que no se calla ni debajo del agua y otra que le puede la presión por los secretos que guarda. Secretos, muchos secretos entre todos. Y por si fuera poco, enredo, mucho más enredo. Toda una olla a presión que promete estallar esta noche en el escenario romano con un plantel de actores de lo más atractivo. Anabel Alonso, Pepón Nieto y Alejo Saura lo encabezan.

'El Eunuco' de Terencio, dirigido por Pep Anton Gómez, promete un vodevil divertido y enérgico, que homenajea no solo al clásico del autor romano. También hay pinceladas de la Comedia del Arte, la Revista y los personajes secundarios de Shakespeare. «El compendio de todos esos clásicos ha derivado en lo que se verá esta noche», explica el director de la obra, que además ha trabajado en la adaptación del texto junto a Jordi Sánchez, Antonio Recio en la exitosa serie de televisión, 'La que se Avecina'.

La versión que presentan es libre, lo que no significa «un todo vale, ni una falta de respeto al texto original», aclara. El estudio que ambos han realizado para elaborar la versión, no sólo se ha centrado en el clásico en sí y su autor, sino en el resto de adaptaciones que se han realizado. «Si nos alejábamos del original teníamos que tener claro cómo hacerlo», indica. Como director, Pep Anton Gómez explica que se siente un privilegiado por poder contar con nueve actores, en tiempos de crisis, donde la mayoría de las producciones se realizan con elencos reducidos.

Una idea de años

La génesis de la obra que se estrena esta noche comenzó hace dos años. Pep Antón Gómez y Pepón Nieto decidieron presentar una propuesta a Jesús Cimarro, «porque queríamos venir a Mérida, pero a lo grande, montando una fiesta», explica Nieto. La tercera en discordia fue Anabel Alonso, «yo no me lo pensé, estaban todos los ingredientes para no poder resistirme», indica la actriz. El resto del elenco fue llegando poco a poco.

«Teníamos una línea marcada muy clara», señala Gómez, que además añade que «nuestra idea siempre fue que el público saliera del teatro y quisiera continuar la fiesta». El resultado, por boca del propio director, es un montaje fresco, muy divertido y sobre todo coral. Ninguno de los personajes despunta sobre otros. Los encargados de dar vida a la idea que rondaba en la cabeza de Gómez y Sánchez, son nueve actores más que reconocidos.

Pepón Nieto, además de ser uno de los pilares en el origen de la representación, se mete en la piel de Fanfa, un militar enamorado de una cortesana. «Estoy encantado con estar aquí, y sobre todo con el trabajo que estamos haciendo», señala.

Anabel Alonso, que también apoyó el proyecto desde el comienzo, da vida a Thais, la cortesana de la que se enamora Fanfa. «Ella antes era una chica boom, pero con los años todo empieza a descolgarse», bromea la actriz. Sobre la obra, Alonso señala que «no decae en ningún momento, es como una gran fiesta donde no faltan coreografías».

La cortesana tiene dos amantes, uno de ellos impotente pero rico, y otro pobre pero joven. Ambos celosos. Fanfa es uno, y Fedrias, el otro. Antonio Pagudo, actor también de 'Aquí no hay quien viva', participa por primera vez en la capital emeritense dando vida al joven atractivo que encandila a Thais.

Si hasta aquí el enredo no resulta lo suficientemente lioso, el resto de personajes lo complica aún más. Alejo Sauras, Lindus en la obra, se enamora de una esclava, Pánfila, y hace lo imposible por conseguirla. «Soy el hermano de Fedrias, un mujeriego que le gusta mucho el sexo, y un día se enamora», explica.

Los dos hermanos cuentan con un esclavo, Parmenón, de Jorge Calvo, que les ayuda en todo lo que puede. «Los trato como si fuera su tía y guardo el gran secreto que se desvela al final», adelanta.

Esclavas también son María Ordóñez, que da vida a Pánfila, la enamorada de Lindus, y Marta Fernández Muro, en la obra Filipa. Ambas sirvientas, ojos y oídos de Thais. «Guardo un gran secreto, y por eso me veo rebasada por todas situaciones», explica Fernández. Ordóñez indica sobre su personaje que también guarda un secreto.

Secreto también esconde Pelotus, interpretado por Jordi Vidal. Un ayudante de cámara enamorado hasta las trancas de su amo, Fanfa. «Sabe que es imposible, aunque al final no lo parece tanto, y hasta aquí puedo leer», destaca.

El último en unirse al grupo es Cilindro, papel defendido por Eduardo Mayo. «Yo soy el que no entiende que sucede, llego cuando el enredo está en su punto álgido, y me dejo llevar».

Coreografías

Como sucede en todo vodevil, no falta ni música ni coreografías. El encargado de convertir a los actores en auténticos bailarines ha sido Chevy Muraday. «Cuando he visto los ensayos, me he quedado tranquilo», confiesa el coreógrafo.

De la música en directo se encarga Tao Gutiérrez, junto a Enrico Barbaro, y Guillermo González. «Es increíble como las piezas musicales, que son tan dispares, cuadran con un texto clásico», señala Muraday.

En cuanto a la escenografía, es un misterio. El vestuario de Sandra Espinosa no lo es tanto, y seguro que no dejará indiferente.

Por ingredientes que no sea. Esta obra apunta maneras, al menos de tener lo necesario para que triunfe sobre el escenario romano, y convierta la velada en toda una fiesta. Con suerte quizás en la fiesta de la comedia. La última de esta sexagésima edición del Festival Internacional de Teatro Romano. Ya solo queda esperar a que caiga la noche, y la magia se entregue a las órdenes de estos actores. A los órdenes del gran enredo.