El utópico 'Pluto' llama a la puerta del Teatro Romano

El utópico 'Pluto' llama a la puerta del Teatro Romano

La comedia de Aristófanes y Magüi Mira muestra que el reparto justo de las riquezas es posible en teatro

MARTA PÉREZ GUILLÉN

Sobre cómo a veces, la balanza se inclina para los que tienen menos de manera justa. Sobre cómo los que hoy más tienen, acostumbrados al goce del poder y las facilidades del que se baña en riqueza, sienten que su suerte se les va de las manos, a favor de los más desfavorecidos. Así es la gran utopía que dirige Magüi Mira, 'Pluto', imbricada en una eterna dualidad. Los ricos que son demasiado ricos, y los pobres que lo son siempre. Una dualidad que Aristófanes, ya en su época, denuncia y critica a través de su humor más ácido. Una dualidad muy de ahora, presentado por un elenco lleno de caras conocidas, donde en esta ocasión, la música juega un papel más que fundamental.

Mira explica que el dramaturgo de la obra siempre tomó partido por los hombres justos y honestos. «Le tocó vivir en una democracia que se estaba pudriendo», explica la directora, quien además añade que el contexto en el que se escribió 'Pluto' no puede estar más de actualidad. «La política comenzó a actuar empujada por el dinero, haciendo desaparecer los valores de servicio público que hasta entonces movía la política». Bajo este paréntesis, 'Pluto' cobra forma. «Describe, pelea, ataca a la corrupción, ataca a la pobreza», recalca Mira. La intencionalidad de la obra no es otra que convertir en realidad lo que sabe a utopía. El reparto justo de la riqueza. «Y lo hace a través de su protagonista», señala la directora.

Como contrapunto al humor corrosivo del que hace uso Mira, también hay lugar para la tragedia, y un coro griego lleno de máscaras. «Yo creo que vamos a golpear el cerebro del espectador, vamos a invitarlo a que reflexione».

Sobre la versión que defienden en la representación, Emilio Hernández reconoce haber elaborado el texto sabiendo quiénes iban a ser los actores que dieran sentido a esta plutocracia. «He escrito casi a la medida de cada actor, y eso es un lujo», indica Hernández. Con 'Pluto', cuatro han sido las representaciones que han optado por su pluma para participar en el Festival Internacional de Teatro Clásico.

El 'pluticlub'

Cuando el humor es la base de una obra, se palpa hasta en su presentación. El 'pluticlub', como entre ellos se llaman, que da vida a la última comedia de Aristófanes, lo encabeza el gran Javier Gurruchaga.

El polifacético cantante participa en la obra encarnando al mismísimo Pluto, dios del dinero. También a Pobreza, y por si resultara poco, además se ha encargado de la música, y canta. «Llevamos desde enero trabajando en este proyecto», señala Gurruchaga.

El cantante además advierte que el espectador no se va a quedar indiferente con la propuesta, y mucho menos con el mensaje que transmite la obra. «Nos va a hacer pensar que tenemos que espabilar para conseguir cambiar algo».

Marcial Álvarez, quien se ausentó en la presentación de la obra, se mete en la piel del protagonista real de 'Pluto', Crémilo. «Es el personaje que devuelve la vista al dios del dinero, y consigue que sea mucho más justo», explica Mira.

En el lado de los pobres, también se sitúa Jorge Roelas, que regresa también Mérida por tercera vez. En esta ocasión, se mete en la piel de Carión, un hombre libre que decide ser esclavo para poder pagar sus deudas. «No puede ser más actual», explica Roelas, que compara su papel con la situación laboral de muchos españoles.

Toni Misó junto a Cayetano Fernández completan el bando de los desfavorecidos en esta obra. Misó explica que su papel, Blepsidemo, se centra en la voz del pueblo, recordando a una fuerza política que sabe a actualidad. «Podemos estrenar hoy, o no podemos estrenar hoy», indica sin desvelar mucho más.

Fernández se mete en la piel del Joven Puto, «el juguete sexual de los que tienen dinero». De Montijo y emocionado, explica que al pisar el escenario y sentir sus piedras, no pudo no recordar cuando de pequeño venía al Teatro Romano con su bocadillo envuelto en papel de aluminio. «Estoy aprendiendo muchísimo», indica.

Magüi Mira contando con el beneplácito de Emilio Hernández, decidió introducir a Praxágora, protagonista de la obra 'La Asamblea de mujeres'. «Yo encarno esa Praxágora, esa voz femenina que se alza en un mundo gobernado por hombres», explica Ana Labordeta encargada de dar vida al personaje. La actriz recuerda como su primera vez en el escenario romano se convirtió en un sin sabor por una caída fortuita. «No pude disfrutar de la arena, del escenario y por eso vengo con tantas ganas», recalca.

Al otro lado del 'pluticlub' se encuentran los poderosos, los que más tienen. Entre las caras conocidas, destaca la televisiva Marisol Ayuso. Reconoce no haber podido evitar derramar lágrimas al encontrarse por primera vez con el escenario romano. Para la actriz, 'Pluto' es su primera vez en Mérida. «Sentí algo muy especial, me emocioné mucho». La 'Bin Ban Bun' se mete en la piel de Dama. «Mira tenía muy claro como quería que fuera la Dama, y a ella le debo la creación de este personaje».

De la clase alta, a la religiosa. Juan Meseguer encarna al sacerdote, que tampoco quiere perder su poder y parte del botín. Lo mismo le sucede a Sergio Otegui, que da vida al Tesorero, o como él dice, «al político».

El resto del reparto lo componen diez actores de la cantera emeritense. Ellos dan vida al místico coro griego enfundado en máscaras. «Nos ha sorprendido gratamente el rigor y el buen hacer del coro», destaca la directora.

En cuanto a la música, además de Gurruchaga, la obra cuenta con la colaboración de Marco Rasa, Mario Carrión, Josele Mejía y Segundo Mijares. «Sirve de nexo de unión entre el pasado y el presente», explica Rasa, lo que hace vislumbrar que de nuevo acordes contemporáneos resonarán entre las columnas del Teatro Romano a través de un texto clásico. De nuevo, el embrujo de la comedia se hace esta noche con el escenario romano.