Sánchez Amor lamenta la orden de cierre cautelar de la librería Boxoyo

REDACCIÓNCÁCERES

El vicepresidente de la Junta de Extremadura, Ignacio Sánchez Amor, lamentó ayer el cierre cautelar de la tienda de libros antiguos Boxoyo, mientras que el portavoz del Ayuntamiento, Andrés Nevado, ha señalado que la orden de cierre se ha firmado por motivos de seguridad.

Sánchez Amor, que indicó que actividades como las que desempeña esta librería son fundamentales para una ciudad que aspira a convertirse en Ciudad Europea de la Cultura, manifestó que la Junta de Extremadura está muy sensibilizada con el problema, y señaló que hará todo lo que esté en su mano para buscar una solución.

El vicepresidente visitó ayer la librería en compañía del presidente de la Diputación provincial, Juan Andrés Tovar, quienes conversaron con los propietarios para mostrarles su apoyo.

Por su parte, el portavoz del Gobierno municipal, Andrés Nevado explicó que el Ayuntamiento concedió licencia a la librería, que se encuentra dentro de una casa de la Plaza Mayor, con entrada por la calle Conde de Canilleros, con el fin de que una parte pudiera ser utilizada para los libros y otra parte no. Nevado recordó la existencia de la denuncia del vecino de la casa que está bajo la librería con el argumento de que el peso de los libros ha originado grietas en su casa.

Los informes del Ayuntamiento, según Nevado, han aconsejado el cierre cautelar de la librería en tanto se busca una solución, pero insistió en que, por encima de la cultura, está la seguridad de las personas. Nevado pidió también a Sánchez Amor que no haga demagogia con frases como que le parece sorprendente que «se tarde tanto en cerrar un bar que no cumple con las condiciones arquitectónicas necesarias para su insonorización y que, sin embargo, se pueda cerrar tan fácilmente una librería», porque no se puede comparar, señaló, un bar con una librería.

Naranjo

Sobre este litigio, el administrador de la librería, Jaime Naranjo hijo, manifestó ayer su sorpresa por la orden de cierre recibida el miércoles ya que consideraba que el expediente estaba cerrado desde septiembre de 2005. Sobre la resolución, Naranjo afirma que es de «dudosa legalidad» y que está preparando las correspondiente alegaciones para poder reabrir el establecimiento, aunque señala que ya han hecho cantidad de informes que avalan sus tesis frente al vecino denunciante.

En este litigio, la empresa insiste en que la librería no es causa de las grietas y recuerda que así lo certifica un informe arquitectónico encargado y asumido por la comunidad del edificio, en el que se aluden a que las grietas pueden tener su causa en obras anteriores o en humedades. El informe fue entregado al Ayuntamiento en mayo de 2005.

Naranjo afirma que pretende continuar en este lugar si es posible: «no es nuestra intención marcharnos», afirma y resalta que eligieron este emplazamiento como forma de poner en valor la zona antigua.