Eurociudad Elvas-Badajoz, un desafío europeo e ibérico

LUIS FERNANDO DE LA MACORRA Y CANO

LA constitución y generación de una 'eurociudad' no es ni demasiado novedosa, ni despropositada en el actual marco supranacional de la Unión Europea. En Centroeuropa, con países de dimensiones pequeñas y gran número de fronteras, no es nada inusual el trabajo conjunto entre varios países y la predisposición a la cooperación y a la colaboración de ciudades que ejercen su área de influencia y conforman una malla tupida y conexa de territorios y poblaciones de unos y otros estados miembros. Es más, no es difícil localizar conurbaciones que extienden su urbanización y su 'hinterland' en más de un estado simultáneamente, propiciando sinergias muy positivas para todos.

Espaáa y Portugal, que son dos países miembros desde 1986, con una ya dilatada experiencia comunitaria, tienen no sólo la frontera más larga entre dos estados miembros, sino dos ciudades muy cercanas (Badajoz y Elvas) en el eje de desarrollo de sus capitales (Madrid y Lisboa) y en el eje fundamental peninsular, que conforma la columna vertebral de la Diagonal Continental en nuestra península (Barcelona, Madrid y Lisboa). Se trata de un área fronteriza estratégica del Suroeste Ibérico y en el Suroeste Europeo, que está llamada a desempeñar, en conjunto, y no por separado, un papel hegemónico crucial en la articulación y organización peninsular.

Por ello, la próxima Cumbre Ibérica en Badajoz no debería desaprovechar la ocasión para impulsar las bases organizativas de la conurbación entre Badajoz y Elvas, de acuerdo con los siguiente principios, compromisos, acuerdos, planes y tareas:

1) La eurociudad Elvas/Badajoz debería tener un reconocimiento jurídico y político como ciudad ibérica y como ciudad europea.

2) La organización y gestión de la eurociudad se podría llevar a cabo a partir de un comité gestor hispanoluso mixto, que dirija, proponga y oriente los programas, planes y acciones, sentando bases creativas para superar las discrepancias o disonancias de operatividad jurídica y/o administrativa y económica.

3) Las lenguas de trabajo tendrían que ser el español castellano, el portugués y el inglés.

4) Se debería elaborar un Plan Estratégico para la orientación y la promoción de la eurociudad.

5) En el Plan Estratégico se debe contemplar, entre otras:

a) La definición de la situación, objetivos, medios, estrategias, tareas y su financiación a corto, medio y largo plazo.

b) La armonización y mejora del Plan Director Municipal de Elvas y del Plan General de Ordenación Urbana de Badajoz, con una orientación y desarrollo conjugado.

c) La ubicación fronteriza y común de la nueva estación de AVE.

d) La multimodalidad en la conexión de la estación de AVE con otros servicios de transporte urbano e interurbano, dentro y fuera de la eurociudad.

e) La articulación conjunta de las plataformas logísticas de Badajoz y de Caia, para conformar una única Plataforma del Suroeste Ibérico.

f) La coparticipación activa pública, privada, financiera y social

g) La gestación de una identidad propia y diferenciada, iberista y universalista.

h) La promoción y divulgación de esta identidad a través de los medios de comunicación social ibéricos e internacionales, como factor de atracción y promoción eurociudadana.

Estamos convencidos de que algunos sueños no sólo son posibles, sino necesarios y realizables. Por eso confiamos en la ilusión y en el buen trabajo conjunto de Portugal y de España.

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