El 81% de las viviendas de la provincia son inaccesibles para discapacitados, según Apamex

Un escalón sin alternativa de paso o una rampa demasiado inclinada son las mayores barreras a las que se enfrentan

ROCÍO ROMEROBADAJOZ

El 81 por ciento de las viviendas de la provincia siguen siendo inaccesibles para los discapacitados, según la Asociación para la Atención y la Integración Social de las Personas con Discapacidad Física de Extremadura (Apamex).

Cada semana esta asociación tramita una media que oscila entre dos y tres peticiones de comunidades de vecinos o particulares que se interesan por el procedimiento a seguir para convertir el portal de su vivienda en accesible para todos los vecinos.

Entre los ciudadanos que se acercan a las instalaciones de la asociación, en la avenida Sinforiano Madroñero, no solo se encuentran discapacitados o sus familiares, si no que también se suman vecinos sin problema de movilidad que se plantean qué ocurrirá en el futuro, cuando sean más mayores o cómo se las arreglarán para entrar y salir de sus casas si sufren una lesión y requieren la inmovilización de una pierna.

Los últimos datos de los que dispone esta asociación revelan que de las 317.098 viviendas que existen en la provincia, sólo 59.954 permiten a sus habitantes entrar y salir por su propio pie o en silla de ruedas, lo que representa tan solo al 19 por ciento de las casas.

Cuando el propietario de un piso propone a la comunidad convertir el portal en accesible o instalar un ascensor en los bloques que carecen de él, las respuestas de los vecinos son distintas. Aunque algunos se encuentran con el apoyo de sus vecinos, si bien es cierto que la mayoría se encuentran con «la negativa rotunda de algunos propietarios que alegan que las reformas pueden afectar a la estética del portal o la incomprensión de los vecinos que entienden que el tema no va con ellos», según indica Apamex. La negativa obedece también en muchas ocasiones a no querer desembolsar dinero para las obras si los vecinos se encuentran en las plantas baja o primera y no necesitan esta instalación para llegar a sus casas.

¿Inaccesibilidad?

El 81 por ciento puede parecer un porcentaje demasiado alto de inaccesibilidad en las viviendas de la provincia. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un escalón sin alternativa de paso es la mayor barrera para personas con movilidad reducida. Además, desde la asociación apuntan a una deficiente resolución de este problema con rampas de una inclinación exagerada e imposible de subir para personas en sillas de ruedas como las otras barreras más frecuentes. El umbral insuficiente, un mecanismo de apertura inadecuado completan la lista de principales barreras arquitectónicas recogidas en el Libro Verde de la Accesibilidad en España.

Esta situación es la que ahora enfrentan distintos vecinos de la calle Manuel Alfaro. Así en el número 10 de esta calle María Jesús Crespo y Agustín Gómez llevan más de cinco años tratando de convertir su portal en accesible. El problema de este edificio reside en la carencia de espacio junto a las escaleras para instalar un ascensor. Su última propuesta consiste en una plataforma que instalarían junto a la barandilla, pero los vecinos han tenido que desechar esta opción porque la barandilla tendría que apoyarse en la entrada del garaje. Al menos otros dos vecinos del inmueble necesitan el ascensor para subir y bajar de sus casas.

Una solución

La solución es bien distinta para los vecinos de varios bloques cuyas fachadas dan a distintas calles, una de ellas Manuel Alfaro. La última opción que han recibido los vecinos desde varias casas de ascensores consiste en instalar dos elevadores dobles en un patio interior al que dan los seis bloques.

De esta manera, los 72 vecinos podrían subir y bajar de sus casas en ascensor, aunque no se eliminarían las barreras porque los ascensores pararían en las entreplantas, según informó Jesús González.