Dime con quien andas...

JOSÉ ANTONIO MONAGO TERRAZA

QUÍTATE allá, que me tiznas!» dijo la sartén al cazo. El desparpajo de algunos personajes parece tan ilimitado que, a pesar de lo que hacen, nos piden a grito pelado que pongamos «un gramo de cordura» donde ellos siembran incoherencia. Así, resulta patético que alguien que ha caído en el deshonor de traicionar la representación democrática que le dio Extremadura tenga el desparpajo de pretender dar lecciones de nada. Es el caso de don Francisco Fuentes, al que sus propios compañeros llaman 'Patxi' porque después de ser elegido senador en representación de la Asamblea de Extremadura renunció a Extremadura y se hizo vasco, integrándose en el grupo parlamentario del PNV para facilitar a los nacionalistas grupo propio, dinero y una representación que no le había dado el pueblo vasco. Durante muchos días, Extremadura tuvo un senador menos y el País Vasco uno más porque don Francisco Fuentes, él sabrá la contraprestación, así lo quiso. Es un caso único en la historia de la democracia, porque nunca antes un senador que representaba a una Asamblea renunciaba, pasándose a otra comunidad autónoma.

Bueno, pues este señor, don Francisco, es el que, desde esta misma tribuna pedía hace unos días «un poco de cordura» al Partido Popular en lo concerniente al terrorismo. Él, precisamente, que entregó el escaño extremeño al PNV, partido que muestra tanta 'comprensión' hacia ETA que ha llegado a afirmar, por boca de uno de sus dirigentes, que «ETA es una formación política que usa procedimientos modernos». Creo, sinceramente, que si de algo están convencidos los españoles es del discurso inequívoco que el Partido Popular mantiene en relación al terrorismo. No hay ni ha habido un partido político en España que haya combatido con más intensidad a los pistoleros, sin organizar grupos mafiosos como el desaparecido GAL. Los mismos que ayer cayeron en los crímenes de Estado hoy caen en el éxtasis y la comprensión. ¿De un extremo a otro? Estos cambios de rumbo sólo producen vértigo, mareos, alegría en los verdugos y perplejidad en sus víctimas. ¿Qué osadía la del señor Fuentes Gallardo!

El Partido Popular ha derramado muchas lágrimas y se ha dejado en esta lucha jirones de su propia carne para soportar que alguien nos pueda tachar de desleales. ¿Desleales a quién, a quién tenemos que ser leales? ¿Al chalaneo? ¿A la desmemoria? ¿A la deslealtad? ¿A la súplica vergonzante? ¿A la renuncia de la representación democrática? ¿A las víctimas del terrorismo?

La lealtad del señor Fuentes y los suyos está jalonada no sólo por los atajos democráticos y el uso de la cal viva sino por la estudiada decisión de poner como Alto Comisionado para las Víctimas del terrorismo a un personaje como Peces Barba, que se dedicó a ultrajarlas. ¿Tenemos que seguirlos por esos derroteros? ¿Va por ahí la cordura que don Francisco Fuentes nos reclama?

No es verdad que Rodríguez Zapatero haya alumbrado un Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, porque debajo de toda esa palabrería, vana y solemne, lo que subyace es la pretensión de destruir el que había para, de verdad, combatir juntos al terrorismo. Resulta paradójico que los que renunciaron al verdadero pacto y se pasaron a la otra orilla pretendan ahora que les acompañemos, con el pretexto de que «la lucha antiterrorista es cosa del Gobierno». Desde hace más de un año el PP viene pidiendo al Gobierno la convocatoria del verdadero Pacto, a lo que Zapatero se niega porque ahora tiene otros intereses, otras urgencias, otros interlocutores y le merecen más confianza los que se declaran incómodos en España, queman la Constitución española y pactan con los terroristas la territorialidad de sus crímenes. ¿Dime con quién andas y te diré quién eres!

En junio del pasado año, un editorial del diario abertzale Gara aplaudía la política del Gobierno de Zapatero y señalaba como principal escollo para la consecución de sus objetivos «al PP y sus diez millones de votos». ¿Tiene el Partido Popular que hacer seguidismo de las erráticas políticas de Zapatero para que los terroristas puedan lograr sus objetivos? Don Francisco Fuentes debería ser menos osado y no tentar la suerte, porque si los independentistas les aplauden es porque están abriendo las puertas al independentismo. ¿Por qué cree que los abertzales ven en el PP al gran impedimento para lograr su meta? Cuando tu enemigo te aplaude

Respecto a ETA, hay dos posturas claramente delimitadas: los que lanzan guiños de complicidad a los separatistas y los que simplemente queremos derrotarlos. El Partido Popular quiere ir con el Gobierno para derrotar a los violentos, pero jamás haremos dejación de nuestra responsabilidad sirviendo de comparsas y coartada a quienes buscan recortes en la lucha contra el terrorismo. ¿Por qué será que los partidos que hoy respaldan al Gobierno de Zapatero nunca quisieron firmar el Pacto por las Libertades? Una vez más: Dime con quién andas...

Los nuevos socios del PSOE en la presunta lucha contra ETA son los mismos que votaron a favor del Plan Ibarretxe en el Congreso, los que no creen en la unidad de España, los que se opusieron a la Ley de Partidos y al cumplimiento íntegro de las penas, los que han exigido al gobierno la impunidad penal para la convocatoria ilegal de referendos. Si ellos siguen donde estaban, defienden lo mismo y no se han movido, ¿quiénes son los que han renunciado a su sitio y a lo que ayer defendían? Es normal que los gobiernos hagan sondeos para acabar con el terrorismo y que la oposición apoye esas indagaciones, pero no es el caso. No es lo mismo ultimar una salida con una ETA derrotada que hacer a ETA el eje esencial de la negociación, entregándole la batuta e interpretando su misma sinfonía, haciéndoles el coro a los separatistas que reniegan de España.

¿Qué es lo que ha cambiado en estos dos años, señor Fuentes Gallardo? ¿Qué es lo que justifica este cambio de postura en el PSOE? Rodríguez Zapatero no tiene socios que le ayuden a gobernar, lo que tiene son socios que lo llevan de la mano, que lo gobiernan y le indican la ruta que debe llevar si quiere seguir gobernando. El cambio está justificado por un deseo patológico de seguir en una poltrona que cada día se hace más imposible, exigente e inestable, porque sus socios, todos, persiguen unos fines muy concretos y no pararán hasta lograrlos. Desde el día de su investidura, ZP se ha ido alejando del Pacto por exigencias del guión que le imponían sus socios. Primero nombró ministro del Interior a quien se había opuesto al cumplimiento íntegro de las penas, a la Ley de Partidos y a la ilegalización de Batasuna. Luego fraguó la despenalización de la convocatoria ilegal de referendos y más adelante consintió los actos públicos de la ilegalizada Batasuna, con presencia de toda su directiva porque, según manifestó, «la Ley de Partidos es excesivamente restrictiva». ¿Más? Desde el principio intentó la división de las víctimas del terrorismo, permitió el debate del Plan Ibarretxe en las Cortes Generales y dio por superado el Estatuto de Guernica, sumándose a quienes exigen su reforma.

Este estrafalario salto de trincheras hace imposible cualquier encuentro con el Partido Popular y el propio Zapatero lo ha explicado: «con el PP hoy sólo compartimos el dolor por las víctimas, a partir de ahí, es evidente que ya no compartimos nada más». ¿Quién ha cambiado de criterio, de socios, fundamentos, premisas y objetivos? ¿Por qué el consejero vasco de Interior dice que hoy ETA está más fuerte, esperanzada y organizada? ¿Por qué dice el presidente de la patronal vasca que el chantaje de ETA es hoy mucho más exigente y asfixiante? ¿Por qué están en el extrarradio del PSOE Nicolás Redondo, Gotzone Mora o Rosa Díez?

Quien evidentemente no se situará nunca fuera de la influencia y el poder es don Francisco Fuentes, senador vasco-extremeño que con su trayectoria y andanzas tiene la desfachatez de pedirnos «un gramo de cordura». ¿Toneladas necesita él!

JOSÉ ANTONIO MONAGO es portavoz del Partido Popular de Extremadura