Nueve meses de cárcel para el joven que se fugó de la prisión de Badajoz

Jonathan González, el joven que se fugó de la prisión de Badajoz el pasado 3 de mayo, ha sido condenado a cumplir otros nueve meses de prisión por esa fuga. El joven, que tiene 20 años de edad, estaba condenado por un robo con violencia en grado de tentativa. Iba a salir de la cárcel dos meses y medio después, en julio de 2005.

.M.BADAJOZ

Nueve meses más de cárcel. Jonathan González, el joven que se fugó de la prisión de Badajoz el pasado 3 de mayo, ha sido condenado a cumplir otros nueve meses de prisión por esa fuga. El joven, que tiene 20 años de edad, estaba condenado por un robo con violencia en grado de tentativa. Iba a salir de la cárcel dos meses y medio después, en julio de 2005. Pero decidió no esperar y fugarse. Tras su escapada y posterior detención fue enviado a la prisión de Cáceres.

Según se relata en la sentencia del Juzgado de lo Penal número 1, Jonathan González escaló varios muros y vallas para fugarse del centro penitenciario.

Dos días después fue hallado por la policía en su domicilio familiar y se entregó voluntariamente a los agentes en un patio anexo a la vivienda. Se le considera responsable de un delito de quebrantamiento de condena, que está penado con una pena de seis meses a un año de cárcel.

Según la juez, en la detención no se produjo ninguna vulneración de los derechos del joven. Jonathan, que en el juicio decidió no declarar, sí había reconocido ante la Policía la decisión de fugarse de la cárcel y su posterior arrepentimiento.

A pesar de su decisión de no declarar en el juicio sobre su fuga, la juez considera probados todos los hechos de los que se acusa a Jonathan y le impone una condena de nueve meses de cárcel. El fallo judicial estima que no se ha probado que el joven padezca ningún tipo de afección psiquiátrica o adicción a las drogas que pueda modificar su responsabilidad penal.

Jonathan González Salguero era el segundo preso que se fugaba de la cárcel de Badajoz en sus 22 años de historia, y ha sido el único que no sufrió daños físicos al escapar y que logró culminar la fuga. Otro interno que huyó del centro en febrero de 2001 se lesionó al saltar, pidió ayuda en la barriada cercana y fue detenido.