Edurne lanza su primer disco y se aleja de la sombra de Operación Triunfo

La cantante asegura que sorprenderá a los que esperan "un pop a lo Britney Spears" con un álbum de rock "cañero y duro"

EFE | MADRID

Edurne, una de las seis finalistas de la última edición de Operación Triunfo, se desprende del estilo que allí le "asignaron", con el que no se identificaba, y se hace "más rockera" en su debut discográfico, un disco que lleva su mismo nombre.

La cantante asegura que su disco "sorprenderá" a quienes siguieron su paso por OT porque esperarán de ella "un pop a lo Britney Spears" en lugar del rock "cañero y duro" que caracteriza su primer álbum.

Esta madrileña de 20 años, estudiante de veterinaria y convencida de su pasión por la música desde los nueve, asegura que no se arrepiente de su paso por la Academia, "como otros han hecho", ni va a olvidar la oportunidad que le ha abierto ni lo que allí aprendió, "sobre todo las clases de interpretación", aunque afirma que no quiere que la encasillen por haber participado en este programa.

Ella ha escogido la mayoría de los cortes de su primer álbum, Edurne (Sony-BMG), que se publica mañana y para el que ha contado, entre otros, con temas de La Oreja de Van Gogh -Amores dormidos-, o de la letrista de Pastora, Dolo Beltrán -Despierta y Hoy.

"El tema de La Oreja era muy popero y típico suyo, pero lo he hecho más rockero" y, al igual que el resto del álbum, es un trabajo "muy cañero y duro, con mucha personalidad y plagado de guitarras, baterías y bajos", explica.

"En gran cantidad de cortes voy de chica mala", como en Juego con fuego o Gracioso, mientras que también hay algunos típicos de amor y desamor, como la balada Sin fe, y "otros en los que parece que asusto a los hombres", como en el primer sencillo, Despierta.

Edurne recorrió "los escenarios de casi toda España desde los nueve años con el grupo infantil Trastos", con el que descubrió que lo que más le gustaba era la música. Por eso compaginó sus estudios con clases de canto y baile y continuó actuando en las fiestas de algunos pueblos de la sierra madrileña, como el suyo, Villalba.

Este bagaje la ayuda a valorar su situación: "El mercado musical es muy difícil y me siento muy afortunada por llegar hasta aquí, ojalá todos pudieran hacerlo", dice mientras advierte que para ello "hay que trabajar durísimo y no despreciar las oportunidades". "Hace un año, la grabación de un disco me parecía imposible", concluye.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos