El hotel de Atrio y 'la ciudad feliz'

J. R. ALONSO DE LA TORRE

ESTE miércoles, a la hora del café, en un bar céntrico un grupo de cacereños comentaba entre risas la última moda: llamar al restaurante Atrio reservando una mesa y anularla dos horas después «porque no estoy de acuerdo con el hotel que van a hacer ustedes en la parte antigua». No sé si la anécdota va más allá de la leyenda urbana, pero las risotadas eran tan estruendosas como ciertas. Y es que parece que algunos cacereños están por fin consiguiendo algo anhelado: hacer pagar a Toño y a José, dueños de Atrio, su éxito. ¿Qué pena dan a veces algunas actitudes en esta ciudad feliz donde todo lo que se mueve, se nota o traspasa es perseguido por unas rancias esencias inmovilistas que incluso denostan el hotel de Atrio por ser una confabulación de lo que ellos, los estáticos, llaman la 'mafia rosa'! Y es que una mera cuestión arquitectónica y urbanística se está convirtiendo en una válvula de escape de homofobias, de integrismos y de dogmas. Dicen la izquierda y la derecha: «Que no nos toquen la parte antigua». Y eso significa que la ideología del quietismo y la reacción empapa ya todas las capas sociológicas de esta ciudad feliz donde desde que la coincidencia del Womad y la Virgen de la Montaña se cargó el gobierno de la izquierda hay un síndrome universal de cacereñismo de toda la vida provinciano y rancio que no hay manera de sacudírselo de encima.

Que nadie interprete lo anterior como una defensa de ese nido de ametralladoras que los arquitectos Tuñón y Mansilla nos quieren colocar en San Mateo a mayor gloria suya y de su falta de imaginación para diseñar algo distinto al museo de arte moderno que han edificado en León. No, claro que ese artefacto es intolerable. Pero también es intolerable que al rebufo de una propuesta poco acertada, el Cáceres más 'feliz' y paleto se haya lanzado al ruedo rasgándose las vestiduras y gritando que los de Atrio no harán nada en la parte antigua. José y Toño se merecen un respeto porque para mucha gente, aunque nos duela, Gerona es El Bulli y Dalí, Valladolid es el museo de escultura y Delibes, Oviedo es la Cruz de la Victoria y 'La Regenta' y Cáceres es la parte antigua y Atrio.