«La 'fala'extremeña se conserva por un milagro filológico»

El profesor y académico hablará en Aula HOY de 'Lenguas minoritarias en Extremadura. De Gabriel y Galán a la fala extremeña'

NUELA MARTÍNBADAJOZ

Antonio Viudas Camarasa, filólogo y profesor de la Universidad de Extremadura, es también un estudioso de la fala, la lengua que se habla en el Valle de Xálima cacereño. Las lenguas minoritarias en Extremadura son el tema central de las conferencias que Viudas Camarasa va a pronunciar en Cáceres y Badajoz, invitado por Aula HOY. Antonio Viudas recorrerá las peculiaridades lingüísticas de la región, desde la literatura de Gabriel y Galán hasta la fala que se habla en San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno, sin olvidar el portugués de algunas comarcas de la raya. Las charlas tendrán lugar el próximo lunes a las 20,15 horas en el salón de actos de la Caja de Extremadura en Cáceres y el martes a la misma hora en el hotel Husa-Zurbarán de Badajoz.

-¿Cuál es la situación de la fala en la actualidad? ¿Cuanta gente la habla?

-Yo he dicho, y lo reafirmo, que Extremadura es un país trilingüe. Se habla castellano normativo, la mayoría de la gente. En algunos pueblos extremeños se habla portugués, como en zonas de Olivenza o Valencia de Alcántara. Hay hablantes de portugués en aldeas como La Aceña de la borrega junto a Valencia de Alcántara. En Cedillo, en Ferreira de Alcántara, en La Codosera, o 'Codoseira'. Y la tercera lengua es el habla del Val de Xálima, la fala. Hay quien dice que es gallego. Me han invitado a un congreso para octubre en el que se va a defender que lo que se habla es asturiano. Otros dicen que es portugués.

-¿Cuál es su opinión?

-Yo no tengo opinión. Yo no soy un gran maestro para decir esto es lo que se habla. Lo que he defendido es que se trata de un enclave mozárabe que se ha mantenido aislado. Pero también puede ser de repoblación, aunque hoy se tiene la opinión de que no existió repoblación. La Junta de Extremadura, no sé si queriendo o sin querer, ha sido una avanzada en esta materia al declararla bien de interés cultural. Ahora el problema está en qué se hace con esa habla para conservarla.

-¿Cuántas personas la hablan?

-Cinco mil.

-¿Sube o baja con los años el número de hablantes?

-Se mantiene, porque los hablantes que van a la vendimia a Francia siguen hablando el mañegu, el valverdeiro y el lagarteiro. Es un caso excepcional que sin apoyo de ningún tipo se haya conservado.

Aislamiento histórico

-¿Por qué se ha conservado?

-He leído que en el siglo XIX sólo había correo desde Cáceres a ese valle una vez a la semana. Y yo he roto varios coches yendo a la zona cuando llegué a Extremadura. Existía un aislamiento total. Se tardaba como mínimo cuatro horas en burro en salir de esa zona. Y como estaban tan lejos de Cáceres, pertenecían a la diócesis de Ciudad Rodrigo. ¿Y por qué se ha conservado? Por un milagro filológico. Aunque en la ciencia no hay milagros, hay circunstancias. Con una inmersión lingüística desaparecen los dialectos. Por ejemplo, la cantante Rosa, de Operación Triunfo, nunca será inmersa. Siempre será de la zona de Granada. La cantante Bebe ha reivindicado el acento extremeño, por eso ha tenido tanto éxito, pero no sé si lo va a conservar. Entre nuestros políticos, excepto el presidente, todos hablan un castellano normativo. El español del presidente tiene acento extremeño, como Chaves andaluz, o como Cristina Ramos, que puso el acento canario en televisión. Ahora no sabemos con qué acento hablarán los locutores de la televisión extremeña. Quizá sea el castellano normativo, pero los entrevistados hablarán con acento extremeño.

-La televisión no ha logrado borrar esa lengua, a pesar de lo poderosa que es.

-Hay un dato muy claro. La conciencia lingüística no depende sólo de los elementos externos. Si dependiera del poder, en Grecia y Roma sólo hubiera habido una variedad del griego y del latín. El problema está en si la escuela impone y aniquila la variedad familiar o si la escuela permite la variedad familiar. ¿Por qué hay tantas personas que aman el extremeño? Porque han tenido unos maestros que les han dicho que tenían que hablar correctamente. Se produce la reacción contraria. La represión puede ser negativa o positiva para los fines lingüísticos. Es que la lengua no hay quien la domine.

En la escuela

-¿Qué futuro tiene la fala?

-Yo estoy convencido de que se conservará. Con ayuda o sin ayuda, porque los hablantes tienen una conciencia de hablar una cosa propia y la hablan en el ambiente familiar. Si se pone en la escuela a lo mejor se puede destruir la fala.

-¿No cree usted que hablarla en la escuela favoreciese a su conservación?

-En primer lugar hay que plantearse qué maestro sabe la fala. Tendría que ser allí. No es tan fácil pontificar en cuestión de lenguas. En un sitio ha podido ir bien una imposición escolar y en otro sitio ha podido ser una aniquilación. Los revolucionarios de la Revolución Francesa consiguieron destruir los dialectos. Es muy complicado. El gran enemigo y a la vez conservador del extremeño estándar son esos que escriben al estilo castúo y que la 'o' la convierten en 'u' y la e la transforman en 'i'. Eso se llama caricaturas y remedos de una lengua.