Zapatero pide el máximo consenso para la nueva ley de solidaridad con las víctimas

EFEMADRID

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, apostó ayer por el máximo consenso para la reforma de la ley de solidaridad con las víctimas del terrorismo que se enviará al Parlamento en este periodo de sesiones y que calificó de «un paso más allá» en la creciente atención a las víctimas.

Zapatero hizo estas consideraciones ante el pleno del Congreso en respuesta al coordinador general de IU-ICV, Gaspar Llamazares, mientras que la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró -en respuesta a Eduardo Zaplana- que el Gobierno seguirá prestando ayuda a las víctimas «como nunca se había hecho».

«La memoria de las víctimas es determinante de lo que ha sido nuestro proceso de consolidación democrática y estará siempre en el esfuerzo colectivo para que la libertad y la democracia sean la única regla de juego», dijo el jefe del Ejecutivo.

Zapatero explicó que las víctimas merecen «afecto, solidaridad, reconocimiento y respeto» y consideró que el próximo trámite de la citada reforma legal será «buen momento para que nos una el espanto ante el terror y la solidaridad con las víctimas».

Llamazares pidió atención a la voz de las víctimas y reclamó una actualización de registros, un mejor funcionamiento de los servicios autonómicos de atención y una pronta reforma de la ley de solidaridad, aunque advirtió contra «los ecos» de quienes «utilizan a las víctimas».

En la sesión, el Gobierno y la oposición condicionaron la recuperación del consenso a que modifiquen sus respectivas estrategias contra ETA. De la Vega emplazó al PP a corregir su política porque en caso contrario «no iremos juntos a ningún sitio». El portavoz del PP en el Congreso contraatacó: «si no rectifican no nos pueden pedir que les apoyemos en un proceso de paz».