El juicio del 'caso Ekin' recupera la normalidad El Supremo endurece el trato penal a los etarras

A. T. L. FIERROMADRID MADRID

El macrojuicio contra las presuntas organizaciones del entorno de ETA que celebra desde noviembre la Audiencia Nacional recuperó la normalidad en una jornada. Los abogados de las defensas completarán entre ayer y hoy la segunda tanda de interrogatorios a los 21 procesados que ya habían declarado desde el inicio del juicio, una medida que el lunes pasado autorizó el tribunal para completar las primeras comparecencias.

Terminado este trámite, provocado por la incorporación tardía de nuevas pruebas documentales al proceso, el tribunal estaría en disposición de escuchar hoy, por primera vez, el interrogatorio al principal acusado en el sumario, Xabier Alegría, presunto máximo responsable de Kas -el supuesto 'aparato político' de ETA. La legislación española prohíbe la cadena perpetua y orienta la pena de cárcel hacia la reeducación y reinserción social del delincuente. Así lo reitera una vez más el Tribunal Supremo en una sentencia distribuida ayer en la que, sin embargo, construye una excepción a ese principio general: en el caso de los miembros de ETA, sus delitos son tan graves que su encarcelamiento puede ser alargado hasta el límite legal como justo castigo y para evitar que su liberación les permita retomar su actividad criminal.