El Ayuntamiento exige a la OCU información detallada del análisis de agua que hizo en Cáceres

Quiere saber cómo y dónde se hizo la prueba en otoño del 2005, ya que todos los análisis municipales de todo el año pasado avalan la potabilidad del agua El alcalde se reunió ayer con los grupos políticos, que coinciden en reclamar datos técnicos a la OCU

J. J. GONZÁLEZCÁCERES

Los grupos políticos no quieren contribuir a alarmismos injustificados ni entrar en peleas políticas a cuenta del agua, pero la oposición desea también tener datos que garanticen la necesaria tranquilidad. Coinciden en reclamar a la OCU datos y argumentaciones científicas sobre el análisis de agua que realizó en la ciudad en otoño de 2005 y que ha servido para poner a Cáceres en el punto de mira nacional como el lugar con niveles de trihalometanos (componente orgánico dañino para la salud) más altos de España, en el momento de hacerse el análisis. De todas maneras, la oposición también pide datos por escrito al Ayuntamiento sobre el control del agua.

La polémica sobre la calidad del agua que se bebe en Cáceres continúa abierta, después del informe hecho público por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) el pasado jueves. El informe revelaba que el agua de Cáceres tenía hasta 251 microgramos de trihalometanos (un componente que puede ser cancerígeno), cuando el tope legal actualmente es de 150. Otras cinco capitales de provincia compartían el podio negativo en cuanto a calidad de agua se refiere. La respuesta del Ayuntamiento no se hizo esperar ya que todos los análisis, sistemáticos y mensuales, nunca han revelado porcentajes no permitidos de trihalometanos, al igual que los análisis que también hace el Canal de Isabel II, empresa concesionaria del abastecimiento.

Querella

El Ayuntamiento llegó a hablar de presentar una querella contra la OCU, aunque ayer matizó que en caso de presentarse sería de manera conjunta con el resto de ciudades señaladas y a través de la asociación de empresas de abastecimiento.

El alcalde, José María Saponi, se reunió ayer con la Junta de Portavoces con el fin de que los grupos políticos de la oposición conozcan de primera mano los datos que tiene el Ayuntamiento sobre la calidad del agua, datos explicados por el técnico Rafael Valiente.

El alcalde quiso confirmar, una vez más, que la calidad del agua está garantizada por los análisis del Ayuntamiento y de Canal de Isabel II, y por ello acordó ayer, con los grupos municipales, enviar un escrito a la OCU en el que conste la más enérgica protesta por el informe referido a Cáceres y al mismo tiempo se exige a esa organización detalles sobre en análisis que hizo en otoño del pasado año, entre finales de septiembre y principios de octubre.

Quiere conocer cómo, dónde y quién hizo el análisis ya que el Ayuntamiento plantea sus dudas al respecto sobre el lugar y la idoneidad de la toma de muestras, sobre todo teniendo en cuenta que todos los análisis propios han dado siempre niveles permitidos de trihalometanos, en torno a 100, 90, 80 o incluso menos. En este sentido, la OCU informó de que había tomado la muestra en un grifo de la ciudad, cuando el Ayuntamiento y Canal de Isabel II llevan a cabo sus análisis en la red o en la planta depuradora, pero no en grifos ya que la red pública finaliza a la entrada de los hogares.

El Ayuntamiento muestra también su extrañeza por el hecho de que la OCU da a conocer ahora un informe sobre análisis hechos en octubre de 2005: «esta manera de proceder resta credibilidad al estudio encargado por la OCU, demuestra una falta grave de descortesía hacia el Ayuntamiento y la ciudad y, sobre todo, carece de rigor», según señaló el Consistorio en una nota de prensa, en la que se insiste en el gran número de análisis realizados sobre el agua.

Oposición

Los grupos de la oposición resaltan la necesidad de reclamar datos a la OCU, pero también que la información verbal ofrecida ayer por el alcalde y el técnico Rafael Valiente sea traducida en informes escritos con el fin de conocer con exactitud y rigor «los mecanismos de control de calidad de agua que se vienen haciendo así como las medidas que se pueden tomar para mejorar los niveles de potabilidad», según indicó el portavoz de IU, Santiago Pavón.

Por su parte, el PSOE señaló que no desea favorecer ningún tipo de «debate improductivo sobre la potabilidad o no del agua que se consume en Cáceres, dada la importancia del asunto en cuestión, aunque, evidentemente, entiende que la mejor forma de tranquilizar a la población es con una explicación fundamentada desde el punto de vista científico y no los razonamientos coloquiales de unos u otros, aunque sean con la mejor voluntad posible».

La portavoz socialista, Carmen Heras, afirmó que también su grupo quiere saber científicamente cuál es la mejor solución para evitar niveles altos de trihalometanos ya que la OCU afirma que la solución es tan sencilla como instalar filtros de carbón activo en las depuradoras. «No queremos polemizar, pero sí la tranquilidad al cien por cien», afirmó Heras.

Fuente Fría

Mientras se mantiene viva la polémica y algunos ciudadanos se han pasado al agua embotellada, otros siguen siendo fieles a manantiales tradicionales y naturales, como Fuente Fría, afamada agua para cocer los garbanzos y también para beber.

Ayer había grupos de cacereños guardando turno para llenar sus garrafas, aunque su afición por el agua de Fuente Fría no está relacionada con la polémica de estos últimos días.

«El agua del grifo huele y sabe mal a veces, pero estará dentro de los parámetros», afirmaba ayer un asiduo de esta fuente, Javier Domínguez, quien llena cuatro o cinco garrafas de cinco litros cada dos o tres semanas, desde hace más de quince años. «Bebo el agua de esta fuente porque me gusta», afirmaba.