Un joven extremeño tiene la única empresa de España que produce plantas para depurar agua

El sistema de depuración que plantea tiene un coste de instalación diez veces inferior al de una depuradora normal

FRANCISCO J. HORRILLOPUEBLA DE ALCOCER

La empresa extremeña Aquaphytex, que gestiona Pedro Tomás Delgado Ortiz, un joven de 21 años de Puebla de Alcocer, es la única en toda España que produce plantas macrofitas, las cuales son utilizadas para sistemas de depuración de las aguas residuales.

Un sistema de depuración mediante macrofitas que, como asegura Delgado, «tiene un coste de instalación mínimo, diez veces inferior a lo que pueda suponer una estación depuradora de aguas residuales convencional».

Como explica este joven extremeño, la macrofita es una planta a cuyas raíces se adhieren unas bacterias microbianas, que a su vez absorben y se nutren de las cargas contaminantes y de la materia orgánica que hay en el agua, depurándola. Además, la planta tiene un sistema de geomembranas, que a la vez de depurar, inyecta oxígeno al agua. Por lo tanto, «la planta, además de depurar el agua, la regenera». Asimismo, como indica Delgado, «al estar la plantación en contacto continuo con el agua y en flotación, siempre está depurando».

En definitiva, «se trata de un sistema que no genera olores, que genera muy poco fango, y tiene resultados idénticos e, incluso, mejores, que una estación depuradora convencional».

Su idea empresarial ha sido reconocida incluso a nivel internacional, pues resultó ganadora el pasado mes de noviembre de los premios Eurowards, un prestigioso concurso para emprendedores de la Unión Europea, en la categoría de empresas con facturación inferior a 250.000 euros. Asimismo, su iniciativa fue presentada en Jaén como ejemplo de experiencia empresarial exitosa en un entorno rural.

Como recuerda Delgado, el primer acercamiento a las plantas macrofitas lo tuvo leyendo la revista 'Retema', en donde escribía Vicente Juan Torres Junco, al que considera como «mi maestro y mi principal respaldo técnico a la hora de desarrollar el proyecto». Un experto en la materia que, por otro lado, «ha sido jefe de proyectos de todas las depuradoras de macrofitas del país».

Pedro Delgado estudió hasta primero de Bachillerato, una cuestión que, como reconoce, ha creado bastante sorpresa. «Quizás he generado cierta extrañeza por el hecho de ser un joven sin estudios universitarios y de La Siberia. Sin embargo, este tipo de proyectos, que parten de una idea local para dar solución a una idea global, como es la vertida de residuos, ayudan a esta zona que siempre ha estado un poco olvidada».

La idea surgió por su inquietud sobre temas medioambientales y por su deseo de encontrar «una alternativa para la depuradora de mi pueblo». Es así, como se empezó a interesar por sistemas naturales de aguas residuales, hasta que encontró los filtros de macrofitas en flotación.

Coincidió que en esa fecha estaba en un curso de la Dirección General de Capacidades Emprendedoras y ahí es donde fue perfilando su proyecto. Luego, desde el Gabinete de Iniciativa Joven le pusieron a su servicio diversos cursos, que le sirvieron de mucho. «Venía con una idea poco ambiciosa, de comercializar el sistema, pero poco a poco me di cuenta que el sistema tenía más cosas que yo podía aportar», reconoce.

Negocio pionero

En definitiva, lo que empezó como una idea básica se ha convertido, en la actualidad, en un negocio pionero en el país: «Somos referente nacional de producción de plantas macrofitas a nivel industrial, al tiempo que nos hemos especializado en la instalación de sistemas, desarrollando nuestra propia metodología con herramientas que hemos creado nosotros para poner en marcha este sistema. Además, en la actualidad estamos abriendo líneas de investigación, tanto en purines como en lixiviados».

Hasta la fecha, para montar estas depuradoras, las plantas macrofitas se traían de Holanda. Sin embargo, Pedro Delgado es ahora el referente nacional en la producción de estas plantas, después de «desarrollar nuestro propio sistema de siembra, mediante pruebas de ensayo y error, hasta obtener la optimización necesaria para la producción intensiva del cultivo».

A la hora de producir la planta, Delgado afirma que hay que «tener especial seguimiento y ciertos cuidados, tanto con la temperatura como con los nutrientes».

Aquaphytex, que es la única empresa autorizada en la región para comercializar el sistema tanto en Extremadura como en el mundo, ya ha iniciado las obras para la construcción de sus nuevas instalaciones. Y es que desde mayo del año pasado y hasta la fecha, Delgado ha producido cerca de 10.000 plantas en la nave de carpintería que su padre tiene en el pueblo, con las que ha servido a las depuradoras de macrofitas que él ha instalado en el aeropuerto de Vitoria, en el pueblo de Cas Concos de Palma de Mallorca y en las instalaciones de la fábrica Larios de Ciudad Real.

Con la construcción de este nuevo invernadero, en el que invertirá 300.000 euros, producirá cerca de un millón de plantas anuales. De entrada, ya tiene un pedido de unas 200.000, para servir a depuradoras en Portugal, Valencia o la de la base militar de Bótoa.

Aparte de estas expectativas, Delgado trabaja en otros proyectos y pretende establecer contactos, a través de la Cámara de Comercio, con Japón, Marruecos y Estados Unidos. Asimismo, se está dirigiendo a los distintos ayuntamientos de la región, como el Villanueva de la Serena, para presentarles su sistema. «Solo pretendemos presentar una alternativa a los ayuntamientos, pues ya sabemos, que todas las depuradoras que se ponen suponen un gravamen a los ciudadanos, y para su mantenimiento los ayuntamientos tienen que subir los impuestos. Basándonos en esa filosofía presentamos este sistema, que es muy sencillo de mantener, pues lo puede llevar el propio jardinero del Ayuntamiento, y apenas necesita corriente eléctrica».

Por último, a través de un proyecto de I+D, Delgado está investigando ahora si a través de una optimización de este sistema se puede conseguir la potabilización del agua con filtros de macrofitas.