El PSOE confía en que Maragall no vuelva a ser candidato a la Generalitat

Los socialistas piensan que el ministro José Montilla puede ser el relevo Los 'barones' están molestos con el sesgo nacionalista del dirigente catalán

R. GORRIARÁN Y M. SUÁREZMADRID

El PSOE confía en que Pasqual Maragall no repita como candidato del Partit dels Socialistes de Catalunya en las próximas elecciones autonómicas. Amplios sectores de la ejecutiva federal, así como miembros del Gobierno, dan por hecho que el presidente de la Generalitat no se presentará a la reelección en los comicios del 2007 y basan su creencia en que los errores cometidos en estos dos años de mandato harán que el PSC se plantee una alternativa. Los socialistas catalanes, sin negar su malestar por algunos actos de su líder, guardan prudente silencio.

José Luis Rodríguez Zapatero dio una pista del pensamiento muy extendido en el PSOE sobre la continuidad de Maragall cuando en la entrevista concedida el pasado jueves a la cadena de televisión Cuatro mostró un desapasionado entusiasmo por la reelección del presidente de la Generalitat. «El PSC no entendería que me pronunciara sobre esa cuestión», vino a decir.

Así lo interpretaron integrantes de la dirección del PSOE y también miembros del Ejecutivo, molestos, e incluso irritados, desde hace tiempo por las actitudes de Maragall y, sobre todo, por la «desastrosa» gestión, según numerosas fuentes socialistas, de la reforma estatutaria. «Hay cierto hartazgo», confiesan dirigentes de la ejecutiva federal. El sesgo nacionalista del presidente de la Generalitat es motivo habitual de roces con otros 'barones', en especial con el extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra, pero también con otros líderes, como el secretario general del PSE, Patxi López, más proclives a comprender al presidente catalán. Maragall se descolgó el pasado viernes con un supuesto acuerdo del PSE con los nacionalistas sobre el derecho de autodeterminación, que López tuvo que desmentir.

Otro indicio de que Zapatero no está conforme con Maragall surgió en la reunión que mantuvo con el líder de CiU, Artur Mas, quien en un momento de la larga conversación comentó que en las próximas elecciones autonómicas sería bueno que se respetase el principio de «el que gana, gana». El presidente del Gobierno, dicen fuentes de La Moncloa, guardó silencio. En los comicios del 2003, CiU ganó en escaños, pero el PSC pactó la Generalitat con Esquerra Republicana e Iniciativa.

El malestar con Maragall tuvo un punto de inflexión con la anunciada y frustrada crisis de Gobierno que intentó llevar a cabo en octubre pasado. Una iniciativa que suscitó el enfado del propio PSC, además de las lógicas iras de ERC e Iniciativa, los socios que no fueron siquiera consultados.

Posteriores manifestaciones del jefe del Ejecutivo autonómico en defensa de que Cataluña es una nación y como tal debería figurar en el 'Estatut', pese a que existía un acuerdo con CiU para incluir una definición descafeinada, volvieron a causar desazón en el Gobierno y en el PSOE.

La idea de prescindir de Maragall en las próximas elecciones autonómicas también está presente en amplios sectores del PSC, aunque no se haga de forma pública. Fuentes de ese partido admitieron que no están cómodos con el presidente de la Generalitat, pero a renglón seguido se plantean las dificultades de encontrar un candidato alternativo. El que podría ser el relevo natural, el primer secretario del partido, el ministro José Montilla, tiene «una buena imagen», pero «no mucho tirón» electoral, afirman dirigentes del PSC.