Los hosteleros ven imposible hacer cumplir la prohibición de fumar

EFEMADRID

Los dueños de los establecimientos de ocio están «desbordados» porque los clientes incumplen la prohibición de fumar en estos locales y, de forma especial, por la noche, aseguró un representante del sector de hostelería. De la «falsa euforia inicial», la realidad hoy nos devuelve a una «triste situación» y ésta es que los fumadores «buscan los bares para comerse los cigarros de tres en tres», dijo el portavoz de la Asociación Nacional de Empresas por la calidad del Ocio, Vicente Pizcueta.

A su juicio, estas son las principales conclusiones que se pueden extraer pasado casi un mes de la entrada en vigor de la ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo.

Este portavoz indicó también que, si en un principio cerca de un 10% de los locales con menos de cien metros cuadrados optaron por declarase establecimientos libres de humo, ahora este porcentaje se ha reducido a más de la mitad. Y esto, explicó, es debido a que los trabajadores buscan ahora muchísimo más los bares para liberarse de la presión que les supone la prohibición de no fumar en sus centros de trabajo.

Pizcueta indicó además que en los establecimientos grandes de ocio nocturnos, como las discotecas, se hace materialmente imposible controlar uno por uno a cada cliente que fuma en las zonas prohibidas.

Por ello defendió que la ley tenía que haber previsto un calendario progresivo para los 11 millones de trabajadores que hoy «están sometidos a una presión muy grande" en los centros de trabajo» al haberse prohibido de raíz fumar en los mismos.

También consideró que en este incumplimiento influye el hecho de que los grupos de amigos que salen juntos por la noche no son homogéneos, ya que hay fumadores y no fumadores, e insistió en la idea de que la gente ahora se acerca a los bares a fumarse todo lo que no le dejan en su puesto de trabajo.

Para evitar este incumplimiento, Pizcueta defendió la puesta en marcha de un plan extraordinario de medidas, que contemple un protocolo de actuaciones ante las situaciones de infracción, campañas de concienciación para la hostelería y una definición clara y accesible de las zonas de fumadores.

También pidió medidas para incentivar a los establecimientos de hostelería y más acciones disuasorias para los fumadores.

A su juicio, esta ley ha provocado una 'convulsión' en el sector hostelero y los establecimientos de más de cien metros, que están rodeados de bares una superficie menor, están perdiendo clientes sobre todo a la hora de los desayunos.

Pizcueta recordó el 'esfuerzo' de su asociación, durante los primeros días de entrada en vigor de la ley, al imprimir y repartir más de un millón de carteles.

Insistió en que los hosteleros suscriben los fines que persigue la ley, pero creen que su implantación tenía que haber sido más progresiva.