¿Son simples bromas o es algo más grave?

Los profesores reconocen que la mayoría de los padres son conscientes de que permitir que los jóvenes vean o graben agresiones es algo grave, pero también hay quien le quita hierro y lo ve como un juego de críos. Algo sin importancia. Una especie de teatro que montan los niños para usar esos móviles que les permiten grabaciones tan buenas. ¿Dónde acaba el terreno de la broma y se entra en el del acoso a otros niños o en la banalización de la violencia? La directora del instituto Bárbara de Braganza, Remedios Tierno, que no ha tenido en el centro episodios de este tipo, reconoce que los adolescentes de hoy parecen ver la violencia de otro modo. «Yo veo que incluso en el cine se ríen con las escenas violentas, les hacen gracia. Creo que ven demasiada violencia en la televisión y en los juegos y que los padres deberíamos controlar más lo que ven. Pueden acabar banalizando la violencia y el sufrimiento que ocasiona».