La Diputación enviará los perros que recoja a una perrera privada

Sale a concurso la gestión de este nuevo servicio al no ponerse de acuerdo la institución provincial y el Ayuntamiento para ampliar la perrera que compartían La Concejalía de Sanidad reconoce que la perrera municipal «está en malas condiciones» y no descarta que una empresa o una protectora se haga cargo

J. LÓPEZ-LAGOBADAJOZ

Ayuntamiento y Diputación admiten que no han conseguido ponerse de acuerdo sobre la ampliación de la perrera municipal y al Ayuntamiento no le caben los perros que recogen los laceros de la institución provincial fuera del término de Badajoz, que el año pasado fueron más de 600. Ésta es la razón por la que la Diputación ha elaborado un pliego de condiciones que saca a concurso la gestión de lo que podría denominarse perrera provincial, por lo que una empresa privada gestionará este servicio público.

El Boletín Oficial de la Provincia (BOP) ya publicó el 22 de diciembre las bases de este concurso, que adjudicaría durante varios años la gestión de unas instalaciones adonde irían a parar los perros abandonados, aunque se mantiene el servicio de recogida y transporte de estos canes por personal y medios de Diputación, explica el diputado Manuel Calzado, quien advierte sin embargo que la publicación de este documento en el BOP no es válida «por defecto de forma, por lo que este viernes me reúno con el secretario para volver a publicar la convocatoria del concurso, que se hará público seguramente en febrero, aunque la esencia es la misma».

En este primer anuncio ya hay dos claves: que el presupuesto base de licitación es de 37.500 euros y que la Diputación aportará 60.000 euros para las instalaciones. Lo que aún no se especifican son los términos en los que este lugar donde se depositan animales que posteriormente se sacrifican, puede ser supervisado públicamente.

El expediente lo tramita el Servicio de Agricultura y Ganadería y una candidata firme para hacerse cargo de esta perrera es la empresa Albercan, una residencia canina en los alrededores de Olivenza de cuyos propietarios partió el ofrecimiento que la Diputación va a plasmar ahora en concurso público, ya que, según Calzado, «había que contemplar esta posibilidad para evitar que haya perros abandonados por la provincia».

Otro factor que modifica el 'mapa' de perreras en la provincia es, según Calzado, la intención de la Junta de Extremadura de construir una «gran perrera» en Azuaga, en el extremo sureste de Badajoz. «Esto significaría que los perros que recojamos abandonados en la provincia los repartiríamos entre las dos trazando, por ejemplo, una posible línea imaginaria que podría ser la N-630».

La decisión de pasar a manos privadas el servicio de perrera ha sido la consecuencia de la ruptura de negociaciones entre el Ayuntamiento y la Diputación de Badajoz. Han transcurrido cuatro años en los que ambas partes anunciaban que la Diputación aportaría 40 millones de pesetas y el Ayuntamiento cedería el terreno anexo de la actual perrera municipal, situada en la carretera de Valverde. Sin embargo, la actualización de costes y la revisión pormenorizada del proyecto elaborado por técnicos de la Diputación (camino de acceso, urbanización, ...) concluyó que, llegados al 2006, eran necesarios 900.000 euros y no los 240.000 euros presupuestados por la Diputación en el 2002.

De momento, la situación es que por cada perro que el camión de la Diputación recoge en la provincia ésta paga 40,20 euros al Ayuntamiento por dejarlo en su perrera, como se aprobó en el pleno de la Diputación celebrado el pasado mes de diciembre.

Perrera municipal

Por su parte, el concejal de Sanidad y responsable de la perrera municipal, Luis Alfonso Hernández, siempre ha dicho que estas instalaciones no dan abasto si se emplean para muchos más perros de los que estrictamente se abandonan o pierden en el término municipal, capacidad para la que fue diseñada. «Sé que la perrera está en malas condiciones -reconocía ayer a este diario- y hemos aguantado en esta situación en previsión de lo que iba hacer la Diputación, pero nos han dejado colgados», según su versión.

Para mejorar las condiciones de la perrera de la ciudad, Hernández afirmaba ayer que «tengo varias opciones encima de la mesa y aún no sé si la gestión seguirá siendo municipal, será una gestión privada como va a hacer la Diputación o a través de una protectora».

Cartillas sanitarias

Acerca de las críticas de ADANA (Asociación para la Defensa de Animales Abandonados) vertidas el sábado en este diario sobre la perrera municipal, a cuyos responsables se planteaban denunciar porque se aprobó cobrar una tasa para que los perros salieran vacunados y con cartilla sanitaria y esto no se producía, el concejal de Sanidad, Luis Alfonso Hernández, replicó ayer que este retraso se debe a que es necesario comprar material para llevar cabo esta medida «y estos gastos no estaban contemplados aún en los presupuestos municipales del 2005, pero el tema ya está hablado con el concejal de Hacienda para que se incluya en los del 2006. De hecho, ayer firmé una propuesta de gasto para comprar al Colegio Oficial de Veterinarios 600 dosis, 600 placas identificativas, 600 sellos certificados y todo lo necesario».

Cada persona que adopte un perro deberá pagar ahora 20 euros para sufragar estos gastos y evitar llevarse a casa un perro enfermo. Sin embargo, Hernández explica que el Ayuntamiento tiene primero que tener a disposición de los ciudadanos todo este material y en breve informará a la población para que conozca el nuevo modo de funcionamiento de las adopciones en la perrera municipal.