Sacan más de 100 carretillas de escombros del parque del Cerro

Una brigada de limpieza lleva tres días adecentando el auditorio Los gamberros han vuelto a arrancar más de 3.000 adoquines

EVARISTO FERNÁNDEZ DE VEGABADAJOZ

La brigada de limpieza que adecenta desde el jueves el auditorio del Cerro de Reyes ha sacado de de este espacio público más de 100 carretillas de basuras y adoquines, una actuación que pretende mejorar el aspecto de este parque construido junto a las viviendas que realojaron a los afectados por la riada.

Francisco Moreno Constantino, componente de la brigada de limpieza, no ha ocultado que el penoso estado en que se encontraba el auditorio les ha obligado a entregarse a fondo. «Llevamos en este barrio dos semanas, pero todavía no hemos sido capaces de quitar toda la basura».

Tras sus palabras se escondía la necesidad de desahogarse con alguien, puesto que la tarea que les había sido encomendada era más dura de lo habitual. «Más que barrendero, yo lo que soy estos días es un albañil».

Y no parecía exagerar, puesto que la carretilla de Francisco Moreno recorría una y otra vez el trecho que separaba el foso del auditorio de una zanja situada en uno de los laterales del parque. «Mientras no nos mentalicemos todos de que los parques hay que cuidarlos y mantenerlos, este tipo de situaciones no dejará de repetirse».

En el caso del Cerro de Reyes las escenas que se han vivido durante los últimos días no son nuevas. En varias ocasiones se han repetido las campañas integrales de limpieza con el fin de eliminar los escombros que afeaban el parque.

Para la Asociación de Vecinos del Cerro de Reyes, el auténtico problema radica en que el personal encargado de adecentar el auditorio sólo visita la zona cada cuatro o cinco meses, tal y como denunció la presidenta vecinal, Isidra Méndez. «Yo creo que no iban por allí desde septiembre u octubre».

Méndez entiende la desesperación vecinal, pero defiende la actuación del concejal de Limpieza. «A veces no depende de él, sino de los barrenderos, porque todos vemos que algunos se esconden en lugar de barrer».

Ése no parece ser el caso de la brigada que se está encargando de limpiar el auditorio durante los últimos días, cuyo plantel está formado por dos hombres y una mujer. «Nuestro trabajo está a la vista: el primer día sacamos 50 o 60 carretillas de escombros y basuras y el segundo otras tantas o más».

Adoquines sueltos

Buena parte del esfuerzo se ha dedicado a la retirada de los más de 2.000 adoquines que han sido arrancados de las gradas del auditorio, una construcción a la que fueron fijados sólo con arena. «Pronto no queda ni un adoquín en su sitio -lamentaron los barrenderos-, pero la culpa no la tienen los niños que los arrancan, sino sus padres por no llamarles la atención».

Para Francisco Moreno, la solución pasa por concienciar a las familias de la necesidad de respetar el mobiliario urbano. «Yo tengo un nieto de dos años y medio pero no tira ni un papel al suelo. El problema es que en Badajoz no hay muchos niños que actúen así».

Isidra Méndez entiende que mucha de la suciedad es generada por los vecinos, pero reclama una mayor atención del Servicio Municipal de Parques y Jardines. «Ese espacio no se limpia nunca, a pesar de que hay un par de juegos infantiles».