El Gobierno reducirá el mínimo exento del IRPF a 9.000 euros

El IRPF quedará reducido a cuatro tramos desde los cinco actuales y el tipo marginal máximo se reducirá dos puntos hasta el 43%

EFE |MADRID

Los trabajadores asalariados que obtengan ingresos anuales inferiores a 9.000 euros quedarán exentos de pagar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), según el informe sobre la reforma fiscal presentado hoy al Consejo de Ministros por el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes.

De esta forma, el Ejecutivo aumenta el mínimo exento para recaudar el IRPF, tributo que quedará reducido a cuatro tramos desde los cinco actuales y cuyo tipo marginal máximo se reduce dos puntos hasta el 43%, mientras que el mínimo se mantiene en el 15%.

La reforma, que el Gobierno quiere que entre en vigor en 2007 y cuyo anteproyecto ha sido enviado a las comunidades autónomas para que lo analicen, incluye una rebaja gradual del Impuesto de Sociedades de cinco puntos hasta el año 2011, y la tributación a un tipo único del 18% de todos los instrumentos de ahorro.

Así, este tipo único se aplicará tanto a incrementos patrimoniales como a depósitos bancarios -fórmula más utilizada por las rentas medias y bajas-, libretas de ahorro, seguros y dividendos. Actualmente, los productos de ahorro tributan al tipo que le corresponde al contribuyente.

Otra de las novedades de la reforma consiste en dar el mismo tratamiento al mínimo vital del contribuyente independientemente de su nivel de renta, mientras que se incrementan las cuantías de los mínimos personales y familiares. Así, el mínimo personal aumenta de 3.400 a 5.050 euros, mientras que los mínimos por hijo se incrementan entre el 20 y el 30%.

Deducciones

De esta manera, la deducción por el primer hijo pasa de 1.400 a 1.800 euros; la del segundo, de 1.500 a 2.000; la del tercero, de 2.200 a 2.700 y la del cuarto de 2.300 a 2.800.

La deducción por menores de 3 años aumenta doscientos euros y se establece en 1.400, en tanto que las de mayores de 65 y 75 años se incrementan en 100 euros y se sitúan en 900 y 1.100, respectivamente.

La deducción por discapacidad superior al 33 por ciento aumenta en 270 euros hasta los 2.270, y las mayores del 65 por ciento crecen en 1.900 euros, hasta los 6.900.

Además, el nuevo IRPF extenderá las ventajas fiscales que tienen los fondos y planes de pensiones a los productos ligados a la dependencia, con el fin de que envejecimiento y dependencia tengan el mismo tratamiento.

De esta forma, se establecerá un único límite de 8.000 euros anuales para las aportaciones a fondos y planes de pensiones y productos vinculados a la dependencia, cifra que podrá incrementarse hasta los 24.250 euros en caso de discapacidad.

Estas aportaciones no podrán superar el 30% de las rentas activas del contribuyente -las derivadas del trabajo o actividades empresariales-, porcentaje que se eleva hasta el 50% para los mayores de 52 años.

La desgravación por adquisición de vivienda no se modifica en este anteproyecto, que mantiene un porcentaje único de deducción, el 15 por ciento, sobre la base actual de 9.015 euros, y con una deducción anual máxima de 1.352 euros.

Según los cálculos del Ministerio de Economía, con esta reforma la rebaja media del IRPF para los contribuyentes será del 6%, y para el 60% de ellos supondrá un ahorro del 17%.

Los impuestos, además, bajan para veinte millones de contribuyentes, el 99,5% del total, según el Gobierno, que asegura que los más beneficiados serán los que perciben rentas de trabajo medias y bajas.

En cuanto al Impuesto de Sociedades, bajará gradualmente cinco puntos entre 2007 y 2011, tanto en el tipo general -que pasará del 35 al 30%- como en el de las pymes, que lo hará del 30 al 25%.

Los objetivos primordiales de esta reforma son la recuperación de la equidad en el tratamiento fiscal a todos los contribuyentes; la simplificación de los impuestos; la rebaja de la carga fiscal para las rentas salariales medias y bajas y el aumento de la productividad y el crecimiento económico.