La demanda y la amenaza de Bin Laden presionan al alza el precio del crudo

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) estima que este año se consumirá casi un 2% más de crudo que en 2005

EFE | VIENA

El precio del crudo de la OPEP se encuentra esta semana en zona de máximos alentado por la amenaza terrorista hecha por Bin Laden, la crisis nuclear en Irán y la previsión de que la demanda de petróleo se elevará este año un 1,94% respecto a 2005, como ha asegurado hoy el Informe Mensual del cártel.

El informe publicado hoy en Viena, sede de la organización, especifica que este año el consumo medio de crudo se sitúa en 84,83 millones de barriles diarios (mb/d), a tenor del crecimiento económico mundial y especialmente el de China, como el gran motor de la sed de petróleo.

Estos datos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) contrastan con los de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que el martes pasado pronosticó un aumento de las compras de crudo para este año del 2,2% y una media total de 85,1 mb/d.

Los expertos de la OPEP señalaron que la demanda de su petróleo se mantiene en una media anual 28,7 mb/d, frente a una capacidad productora de los once países miembros del grupo de 33,5 mb/d. De estas cifras se desprende que el consumo seguirá siendo muy elevado, a pesar de los altos precios que llevaron el jueves al barril de la OPEP a 59,26 dólares, según comunicó hoy el cártel, sólo dos dólares por debajo de su máximo histórico de 61,37 dólares que se registró el pasado 1 de septiembre.

Entre los factores de esta subida, que además han colocado hoy al barril de Petróleo Intermedio de Texas (WTI), de referencia en EEUU, por encima de los 67 dólares, se encuentra la amenaza terrorista de Al Qaeda, plasmada en un mensaje grabado en una cinta de vídeo por su líder Osama bin Laden.

La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) ha confirmado la autenticidad de la grabación que difundió el jueves la cadena qatarí de televisión Al Yazira, en la que Bin Laden anunciaba al pueblo estadounidense que verá en su "propia casa" las operaciones terroristas que "están en preparación".

La amenaza de nuevos atentados en suelo estadounidense es otro factor de inquietud para el mercado, muy sensible a cualquier incremento de la tensión internacional, marcada en las últimas fechas por el conflicto nuclear entre Irán por un lado, y EEUU y la Unión Europea (UE) por otro.

Los mercados están aparentemente "más afectados por las preocupaciones sobre aspectos relacionados con la seguridad de los suministros que del inesperado gran aumento de las reservas en EEUU", comentó hoy en su boletín la consultora PVM, al realizar su análisis de la situación de los mercados de energía.

Irán, factor de inestabilidad

Irán es el cuarto exportador mundial de petróleo, con 2,7 millones de barriles diarios, y los mercados están nerviosos ante la perspectiva de que si se eleva la disputa nuclear al Consejo de Seguridad de la ONU se puedan llegar a aprobar sanciones.

A esto se suma la interrupción en Nigeria, primer productor africano de crudo y sexto entre los miembros de la OPEP, del suministro de 220.000 barriles diarios por los ataques de fuerzas separatistas en el delta del río Níger y que han causado ya 22 muertos, aseguraron hoy fuentes sindicales.

La región del delta del Níger y sus alrededores produce diariamente 2,5 millones de barriles de crudo.

Este no es el único posible problema de suministro, ya que los expertos de PVM señalan también como posibles motivos de preocupación para 2006 la situación de los 1,9 millones de barriles diarios de producción iraquí, muy vulnerables a posibles ataques, así como atentados terroristas o actos de piratería contra petroleros en el estrecho de Malaca.

Ante esta situación y con los precios en picos no alcanzados en los últimos tres meses, los mercados están atentos a la decisión que adopten los ministros de Energía de la OPEP en su próxima reunión a celebrar en Viena el próximo 31 de enero.

De esta forma, algunos de los ministros del cártel están dando su opinión sobre las medidas a tomar, y por lo general existe un consenso en que un eventual recorte de la producción de crudo de la OPEP es "injustificado" mientras se mantengan los altos precios del barril, como aseguró el ministro argelino de Energía, Chakib Jelil.