La NASA lanza con éxito tras dos intentos fallidos la cápsula que estudiará Plutón

Está previsto que la New Horizons llegue a los confines del Sistema Solar a mediados del año 2015

REDACCIÓN | MADRID

Después de dos intentos fallidos, la NASA logró ayer lanzar con éxito la cápsula New Horizons con rumbo a Plutón. El cohete Atlas impulsó la sonda en el comienzo de una travesía de casi 5.000 millones de kilómetros que le llevará hasta el último planeta del Sistema Solar.

La misión, con un coste de casi 700 millones de dólares, culminará a mediados de 2015 cuando la New Horizons -después de una travesía a casi 50.000 kilómetros por hora- enfoque sus instrumentos sobre el Plutón.

Un corte de energía en el laboratorio que controla la misión fue la razón del segundo aplazamiento. La ambiciosa misión a los confines del sistema solar ya había sido cancelada el pasado martes debido a los fuertes vientos.

La cápsula, del tamaño de un gran piano, dotado de siete instrumentos científicos y con un peso de 454 kilos, se aproximará a su destino a mediados del año 2015. Este periplo de nueve años hasta el único planeta que no ha sido explorado podría aportar información para ayudar a comprender los orígenes de nuestro sistema solar.

Cuando llegue a Plutón, la sonda sobrevolará durante seis meses el planeta, que completa completa su rotación en 248 años terrestres. La sonda podrá tomar varias imágenes de Plutón -un enigma 75 años después de su descubrimiento- y recoger datos sobre su atmósfera y su geología.

New Horizons, una misión de 650 millones de dólares, realizará también observaciones de Caronte, el principal satélite de Plutón, así como de otros dos recientemente descubiertos por el Hubble. La pequeña sonda recorrerá luego el Cinturón de Kuiper.

Los astrónomos han reconocido en este cinturón de asteroides -que rodea nuestro sistema solar- cientos de miles de objetos celestes aparentemente similares a Plutón. Estos descubrimientos generan un debate apasionado en la comunidad astronómica sobre la clasificación de Plutón, que se parece mucho a un gran asteroide.

Pero más allá de ese debate, las características únicas de Plutón, mitad planeta y mitad asteroide, y de los millones de restos del cinturón de Kuiper que resultaron del proceso de formación del sistema solar, lo convierten en un laboratorio celeste único.