Médicos alemanes protestan contra la burocratización de su trabajo y los bajos salarios

ENRIQUE MÜLLERCORRESPONSAL. BERLÍN

Unos 20.000 médicos provenientes de todo Alemania se manifestaron ayer en Berlín, en la mayor protesta que recuerda el país desde la II Guerra Mundial, contra la burocracia estatal, los bajos salarios y lo que definen como «la esclavitud de las batas blancas».

«Esto es sólo el comienzo», amenazó el presidente del Colegio Federal de Médicos, Jörg-Dietrich Hoppe, al comienzo de una larga marcha por las calles. «Queremos impedir que se sigan llevando a cabo recortes a espaldas de nuestros pacientes». Pero los médicos también desean acabar con lo que su presidente calificó como «condiciones laborales inhumanas», quieren que se les paguen las horas extraordinarias y exigen un aumento de un 30% en las plantillas de los hospitales. «Cada año, los médicos de los hospitales dejan de percibir ingresos por casi 50 millones de horas extraordinarias».

Pero, ante todo, ayer declararon la guerra a la burocracia y a la llamada 'medicina estatal', impulsada con criterios políticos y no profesionales. Un médico que atiende a pacientes con seguro obligatorio debe llenar 60 formularios cada día, un trabajo que consume 8,2 horas a la semana.

La miseria de los médicos se agudizó al entrar en vigor el pasado año la reforma sanitaria impulsada por el gobierno de Gerhard Schröder, que obligó a los pacientes a pagar una tasa única de 10 euros trimestrales. «Una de cada tres consultas está amenazada por la quiebra», denunció Hoppe.