Manuel Alcántara: «El periodismo está hecho de gente apasionada por la verdad»

El articulista recibe el premio El Torreón a toda una trayectoria profesional, en recuerdo a Ramón Gómez de la Serna «El columnista intenta aliviar la monotonía de los periódicos»

RAFAEL CORTÉSMADRID

Un reconocimiento a toda una carrera profesional. No todos los días se recibe un galardón de este calibre sin competir por él, y por eso el poeta y articulista Manuel Alcántara, que recibió ayer el premio El Torreón de la Fundación Wellington, vivió una jornada inolvidable. Por varios motivos: primero, por ser un premio al que no se ha presentado y que le ha sido concedido «por sorpresa», tal y como él reconoció en el transcurso de un almuerzo en que se le hizo entrega de la distinción.

En segundo lugar, por el jurado que se lo ha otorgado, del que han formado parte intelectuales y profesionales del mundo del periodismo de la talla del premio Nobel José Saramago, el periodista y presidente de la agencia Efe Álex Grijelmo, el escritor y académico Claudio Guillén, las escritoras Rosa Regás y Espido Freire, el catedrático Ignacio Sotelo y el catedrático y editor Santos Sanz Villanueva. Y por último, por ser un reconocimiento creado en recuerdo del escritor Ramón Gómez de la Serna, para quien Alcántara tuvo un recuerdo emocionado y del que reconoció ser un gran admirador.

«Muy contento, muy feliz y dispuesto a seguir escribiendo» se mostraba el malagueño Manuel Alcántara, articulista de los periódicos de Vocento, que consideraba que el periodismo «no lo hace un columnista más o menos brillante». En este sentido, el poeta argumentó que «el periodismo está hecho de gente apasionada por la verdad, por la veracidad y la noticia, no por el lucimiento de un columnista, pero un columnista intenta aliviar muchas veces la monotonía de los periódicos y lo interesado de los periódicos».

«Absoluta libertad»

Para Alcántara, la mejor definición del periodismo es la que le brindó otro gran poeta, Gerardo Diego, «que decía que un periodista debe ser un salvador distante y un cantor de lo cotidiano. Y eso es lo que hay que hacer». Y por ello, quiso agradecer la distinción concedida por la Fundación Wellington y también a quienes «a diario me dejan hacer eso y escribir con absoluta libertad». Y es que, en opinión de Alcántara, «el resumen de cualquier estética es que se hace lo que se puede, y gracias a vosotros yo pienso seguir haciéndolo», agregó.

En cuanto al hecho de que la distinción que desde hace tres años concede la institución cultural se dedique a honrar la figura de Gómez de la Serna, Alcántara rememoró un viaje suyo a Chile, en el año 1963, pocos días después de la muerte del autor, en el que conoció la casa donde vivía con su esposa Luisa Sofovich el que para Pablo Neruda fue «el revelador del Universo».

Allí, en la calle Hipólito Irigoyen, «me figuré cómo tenía que ser El Torreón -explicó Alcántara refiriéndose a la residencia que ocuparon en la madrileña calle Velázquez, en la que tiene su sede la Fundación Wellington y el hotel del mismo nombre-, porque tenía pisapapeles en el techo, que tiene que ser muy difícil hacer eso, y era como una constelación de pisapapeles, con muchos apuntes y muchos clavos». Alcántara aseguró también que Ramón Gómez de la Serna escribía los folios, para luego «atarlos con clavos a una madera y echarlos por debajo de la puerta, escritos con letra roja. El genio tenía un cierto pire, que dicen en Madrid», sentenció el poeta y articulista.

Por su parte, el presidente del Patronato de la Fundación Wellington, Luis Navarro, recordó que Manuel Alcántara es «no sólo un gran poeta y un gran escritor, sino también un gran articulista que tiene en su haber más de 16.000 artículos y los que seguirá publicando». Recordó algunas de las distinciones académicas, literarias y periodísticas que atesora Alcántara y explicó también que la distinción se le concedió por mayoría del jurado y en reconocimiento a toda una trayectoria profesional. Un reconocimiento que tiene una dotación económica de 15.000 euros y que se quiso completar con el regalo simbólico de una pluma, que el poeta agradeció.

Alcántara quiso terminar su alocución expresando en voz alta su «admiración por Ramón Gómez de la Serna, que se une a mi gratitud hacia la Fundación Wellington, como también a los miembros del jurado y a los amigos que han venido a acompañarme en este acto, prueba del diálogo norte-sur. Aquí sólo hay amigos, y entre las muchas cosas que aprendí con Jorge Guillén es que en la vida no hay más que unos amigos, y lo demás es selva».

Al almuerzo en el que se le hizo entrega de la distinción a Alcántara se sumaron, además de los miembros del jurado, amigos personales de Alcántara como Rafael de Penagos, Fernando Suárez y José Luis Garci. El premio Nobel José Saramago excusó su presencia, aunque quiso sumarse al reconocimiento desde Lanzarote.

Tanto ellos como los miembros del jurado quisieron destacar, en declaraciones a este periódico, la importante labor realizada por Manuel Alcántara en el mundo del periodismo y la poesía. Así, Rafael de Penagos recordó que les une «medio siglo de amistad fraternal, larga y ancha como él diría, y me parece esencialmente un campeón de los cien metros prosa». De Penagos añadió que en su opinión, Alcántara es «una de las plumas más brillantes, más hondas, más extraordinarias, sin que los adjetivos sean desmesurados de ninguna manera».

Y por ello, estimó que el premio El Torreón que se le ha concedido, es de los reconocimientos «más justos que se han dado, porque Manuel Alcántara es un primerísimo columnista, un primerísimo escritor, y no hay que olvidar que también es un primerísimo poeta. Muchos poetas dicen que es un estupendo columnista y muchos columnistas consideran que es un excelente poeta, pero yo modestamente creo que es las dos cosas. Es un gran poeta y un extraordinario columnista, con la dificultad que ello conlleva, pero cuando se tiene su talento, sólo hay que remitirse a sus obras», sentenció.

Escritura «muy rica»

La escritora Rosa Regás, miembro del jurado que entrega el galardón y directora de la Biblioteca Nacional, consideró que Alcántara «es una persona que lleva muchísimos años escribiendo, siempre de una manera muy rica, sobre todo escribiendo muy bien que es algo que se agradece y es importante que se lleve este premio». Un galardón que, en su opinión, «tiene mucho sentido».

El escritor y periodista Álex Grijelmo, presidente de la agencia Efe, se refirió al premio, considerando que es «muy bueno que existan galardones a los que uno no tiene que presentarse, que sea por consenso de compañeros o personas con experiencia en la lectura y el periodismo los que determinen que una persona puede ser reconocida así». Este premio tiene, en palabras de Grijelmo, esa ventaja y «ha acertado plenamente en la elección de un periodista de larga y coherente trayectoria que es un apasionado de las palabras, del lenguaje, de las metáforas certeras, al que leo desde hace muchos años y con el que he recorrido diversos medios».

La escritora Espido Freire, el miembro más joven del jurado, explicó que durante las deliberaciones «no hubo ninguna discusión» a la hora de conceder el premio a Alcántara: «Estábamos de acuerdo en que si alguien merecía el premio era él», un escritor del que alabó «su empatía, la capacidad de ponerse en el lugar del otro y la capacidad de transmitir cierta ternura, incluso a la hora de tratar los temas más hoscos del ser humano». Espido Freire resaltó también la convocatoria de este premio, que también ha reconocido varios artículos periodísticos, al considerar que es importante «que haya premios en los que se celebre tanto un artículo concreto como toda una trayectoria y que estos vayan combinados».

El hijo de Jorge Guillén, el también escritor Claudio Guillén, indicó que la prosa de Alcántara «es preciosa y ejemplar, porque es sencilla, es modesta y sencillamente rezuma ingenio, inteligencia, capacidad de invención y todo eso con una moderación y una concepción que está en la mejor tradición andaluza, con una cierta reserva y una capacidad de alusión al mundo que es infinita. Es el premio más merecido que yo he conocido desde hace muchísimo tiempo», sentenció Guillén.