La jornada laboral sigue impidiendo el acuerdo entre Policía y Consistorio

La mesa de negociación de ayer terminó sin consenso, por lo que continuará a las 12.00 horas de hoy El Ayuntamiento encuentra la mayor oposición en CC. OO. Los agentes se reunirán mañana en asamblea para valorar la situación

ANA MARÍA RUIZMÉRIDA

Definir una jornada laboral que satisfaga a todas las partes continúa siendo el principal escollo en la negociación entre el Ayuntamiento y la Policía Local.

Los concejales Gonzalo García de Blanes y Pilar Vargas, junto al consejero Manuel Balastegui, se reunieron ayer con los representantes de los sindicatos que tienen presencia en el cuerpo de seguridad (CC. OO., UGT, CSI-CSIF y SPPME) con el objeto de acercar posturas respecto a la adaptación de la plantilla a las Normas Marco.

Se trata del primer encuentro que mantienen después de que los agentes suspendieran en la madrugada del pasado jueves la concentración que habían mantenido en la plaza de España desde el día 3.

El equipo de Gobierno mantuvo su propuesta respecto a fijar una jornada laboral que incida en el servicio de mañana de lunes a viernes. Se eliminaría así la jornada americana que hasta el momento siempre han defendido los agentes por considerar que la sugerencia municipal supone más horas de trabajo y destina menos efectivos a cada turno.

Por ello, las organizaciones propusieron varios cuadrantes, con el objeto de satisfacer las pretensiones de trabajadores y Ayuntamiento. Sin embargo, la mesa de negociación concluyó sin acuerdo, por lo que continuará a las 12.00 horas de hoy en el Centro Cultural Alcazaba, el mismo sitio en el que se produjo la reunión de ayer.

Los agentes también se reunirán en asamblea mañana para someter a aprobación un posible acuerdo con el Consistorio o determinar las medidas a tomar en el caso de que las negociaciones no den los resultados esperados.

Acercar posturas

A pesar de no cerrar un acuerdo, el equipo de Gobierno valora el acercamiento de posturas. En especial con UGT, CSI-CSIF y SPPME, ya que «este hecho positivo no se ha podido hacer extensivo al sindicato CC. OO».

Según explica, las tres primeras organizaciones sí habían asumido la supresión de la jornada americana, frente a CC. OO., «que ha puesto sobre la mesa un conjunto de imposiciones y propuestas incoherentes con las que pretendía imponer cuestiones como la jornada laboral, con la clara intención de buscar un mayor enfrentamiento y una radicalización de las posturas».

Son las mismas acusaciones que el sindicato dirige al equipo de Gobierno. En su opinión, la postura municipal es «intransigente y nada negociadora», por lo que afirma que no firmará ningún acuerdo de estas características y se opondrá «con todas las fuerzas necesarias a las pretensiones e imposiciones de la administración».

Su delegado en el Ayuntamiento de Mérida, Juan Luis Lancho, asegura que la jornada laboral propuesta incumple con los descansos establecidos en la normativa y supera las horas que han de trabajar los agentes.

«Llegan al absurdo pretendiendo que aceptemeos una jornada en la que figure la interrogante 'tarde o noche'; es decir, un agente no sabrá hasta esa mañana si empieza a trabar a las 15.00 o 22.00 horas. Entendemos que esto es una burla a la negociación colectiva que, desde luego, no estamos dispuestos a aceptar».

También Carmelo García, de CSI-CSIF, muestra sus reservas respecto a este punto de la negociación. Por ello, sugirió que se firme un acuerdo respecto al aumento del complemento específico, el pase al grupo C y el establecimiento de un plus de asistencia (aspectos en los que sí se han acercado posturas) y se establezca una mesa de negociación únicamente para consensuar la jornada de trabajo.

«No puedo firmar un acuerdo con una jornada que considero que es ilegal, aunque el resto de convenios sean buenos», apostilla, insistiendo en que no cumple con la legislación, entre otras cosas, porque no respeta en algunos turnos el descanso semanal de dos días ininterrumpidos. «O hay un cambio mañana (por hoy), o esto no va bien. Espero que todos seamos razonables».

En este sentido, el Consistorio se compromete a seguir trabajando para buscar «el acuerdo y el acercamiento de posturas entre todos por la vía del diálogo». Para ello, añade, se celebrarán cuantas reuniones resulten necesarias.

Juan Francisco Jiménez, de SPPME, expresa su convencimiento de que ambas partes puedan llegar a un acuerdo. «A lo mejor, lo que no se hace en unos días, se consigue en un minuto», apuntilla, asegurando que poco a poco se puede definir una nueva jornada o perfilar la que propone el Ayuntamiento.

Resto de puntos

El acuerdo parece más cercano en el resto de puntos que conforman la adaptación de la plantilla a la nueva norma.

Si finalmente se rubricara lo debatido, el pase al grupo C se iniciará inmediatamente, según explica Jiménez. En el mes de marzo se celebrarían los exámenes que evaluarán a los agentes que cambian de categoría laboral. El aumento de la remuneración sería progresivo; de este modo, cada seis meses aumentaría el salario en 42 euros y en marzo del 2007 el aumento ya sería del 100% (126 euros).

En cuanto al plus de asistencia, SPPME propuso en la mesa de negociación de ayer que se haga extensivo a todos los agentes y no sólo a aquellos que trabajen en nocturnos y festivos.

A este respecto, CC. OO. sugirió que el plus por turno sea de 5 euros si es de mañana o tarde, de 10 si es festivo o nocturno y de 20 si es festivo y nocturno.

Si se falta una jornada al mes por enfermedad común, se cobraría el 50% de lo acordado. Si son dos las jornadas de ausencia, el incremento sería del 25%, mientras que si se faltan tres jornadas, no se cobraría nada.

Además, CC. OO. propuso que cada año se consolide el 5% del complemento específico destinado al nocturno y festivo.

No fueron éstas las únicas propuestas de este sindicato, que presentó un listado de 12 puntos que, a su juicio, debería cumplir el Consistorio. Entre ellos, se encuentra además que se lleven a cabo dos reconocimientos médicos anuales, que se saquen a concurso interno todos los puestos de trabajo vacantes y se mejoren los medios e instalaciones.

En este apartado, incluyen el armamento, los transmisores y vehículos y el vestuario. «Propuestas totalmente coherentes que ayudarían a salir del conflicto, pero la incoherencia del equipo de Gobierno hace, si cabe, que el conflicto se pueda recrudecer aún más», puntualiza Lancho.