San Fulgencio, patrono de diócesis y de pueblos

Dos obispados y varias poblaciones festejan como patrón a este santo visigodo En cada lugar la fiesta tiene su propia gastronomía

A.S.O.PLASENCIA

En Plasencia, ritos paganos de muy reciente implantación y tradicionales actos religiosos llenan el programa con el que la ciudad festeja al patrón del Obispado y diócesis, a falta de un santo protector de la ciudad, dado que su patrona es la Virgen del Puerto. La celebración, la víspera, de la noche de antruejos¯una vez perdida la tradición local de disfrutar del primer baile de máscaras¯ ha sido reinventada, entre lo folklórico y la animación popular, merced a la imaginación de las amas de casa con el decidido apoyo municipal, que recuperó como fiesta de la ciudad la onomástica del patrón diocesano.

Cada 16 de enero, la solemne misa concelebrada, presidida por el obispo, y la procesión del santo por la seo, centran los actos de tradición placentina, con la que un año más cumplió ayer la Corporación municipal, al asistir al oficio sacro bajo mazas ¯símbolo del poder municipal¯ y con la escuadra de gala de la Policía Local. La parte laica llenó muchos estómagos, con migas y aguardiente, hasta las 14.30 horas, con lo que el convite municipal se convirtió en el almuerzo de muchos domicilios.

Sin embargo, San Fulgencio no es solo el patrón del Obispado placentino, sino también de la diócesis de Cartagena-Murcia o de poblaciones varias como de Berzocana ¯perteneciente al episcopado placentino, en donde fueron hallados sus restos y los de Santa Florentina en 1223¯ o de Pozo Estrecho, en Murcia.

Cartagena

En el caso de la diócesis cartagenera, la vinculación con San Fulgencio viene dada por ser esta ciudad solar de su familia, perteneciente a la oligarquía visigoda, pese a que San Fulgencio y sus hermanos Florentina e Isidoro nacieran en Sevilla, a causa de la huida forzosa a raíz de la invasión bizantina del siglo VI.

Además San Fulgencio fue obispo de Cartagena durante ocho años, en donde había sido desterrado por el rey Leovigildo. Nombrado obispo de Écija, volvió como prelado a la urbe murciana en donde murió el 16 de enero, del año 658.

La diócesis y Obispado de Cartagena-Murcia celebran a su patrón cada año con solemnes actos, que comienzan con la procesión por el claustro de la catedral ¯tal y como se hizo en Plasencia hasta hace unos años¯ con el arca de las reliquias de San Fulgencio y de Santa Florentina que llegaron a fines del XVI desde Berzocana.

Terminada ésta, se celebra la santa misa pontifical que cuenta la particularidad de ser oficiada por el rito hispano-mozárabe. Concelebran la ceremonia, el obispo, el Cabildo Catedral y numerosos sacerdotes de la Diócesis, con la asistencia del Seminario de San Fulgencio al completo.

La misa, en rito hispano-mozárabe, sigue la estructura y composición de la liturgia que practicaba la Iglesia en España en los tiempos en que vivió el cartagenero San Fulgencio. La celebración que se realiza en la catedral es fruto de las investigaciones realizadas, hace años, por el canónigo Prefecto de Liturgia y Sagradas Rúbricas de la Catedral de Murcia, Don José María Lozano, en el Archivo de la Catedral Primada de Toledo.

Boniato en dulce

Al término de la misa, clero y fieles se trasladan al patio del palacio episcopal para cumplir con otra tradición: recibir la invitación del Cabildo Catedral y del Obispado con el tradicional boniato en dulce.

Ésta tiene su origen en pasados tiempos de crisis y carestía de productos en los que la alimentación de los seminaristas era bastante parca y rutinaria.

Entonces, el obispo, junto con el Cabildo Catedral, regalaban este confitado de boniato a los seminaristas para que, por lo menos el día de su patrono se distinguiera un poco de los demás y variaran la dieta con algo distinto que llevarse a la boca. Hoy día esta simbólica invitación se ha abierto a todos los fieles.

Los galileos o naturales de Pozo Estrecho, situado a 14 kilómetros de Cartagena, comparten patrón con las diócesis de Plasencia y Cartagena-Murcia, al que honran cada año el 16 de enero. Allí las festejos duran varios días.

Este año se abrieron el pasado sábado, con la bajada y preparación para la procesión de la imagen del santo y con otras actividades lúdicas deportivas y culturales entre las que destaca, por la originalidad, la final del XIV Concurso Nacional de Composición de Pasodobles 'Villa de Pozo Estrecho', que organiza la asociación de vecinos.

Pelotas galileas

La víspera de San Fulgencio hubo deportes, misa, la celebración del día de la bicicleta, una carrera de cintas (en bici y exclusiva de mujeres) y una lotería benéfica familiar.

Ayer, día de San Fulgencio, la localidad se despertó con un pasacalles y diana. Por la mañana, hubo misa cantada en honor del patrón y un concierto de cuerda al mediodía, antes de la popular degustación de las típicas 'pelotas galileas' ¯complejo guiso hecho a base de carnes, longanizas, tocino, frutos secos, patata, miga de pan y huevos¯ en la plaza de la localidad, acto que se acompaña con el canto de populares tonadas por las cuadrillas. Por la tarde, hubo procesión de San Fulgencio por las calles de la localidad. La fiesta sigue hoy, aunque dedicada a San Antón, con la bendición de rollicos y animales.

También festejan como patrón al santo visigodo en la localidad de San Fulgencio, hermanada con la anterior y con Berzocana, sita en la vega baja del Segura, Alicante. Este pequeño pueblo es el único español que tiene por nombre el del santo y sus fiestas incluyen actos religiosos, lúdicos y festivos, como conciertos y verbenas.

En verano

La real villa de Berzocana, donde aparecieron y se veneran los restos de San Fulgencio y Santa Florentina, vive cada 16 de enero como fiesta local, si bien es en torno al penúltimo domingo de agosto cuando celebra sus fiestas más tradicionales, en honor de los patronos.

Ayuntamiento y Pontificia Cofradía de los Santos elaboran un programa que se abre con el novenario y exposición de las reliquias. Concursos culturales y actividades deportivas, llenan junto a otras lúdicas ¯entre las que no faltan las festejos taurinos¯ el programa. De él destaca el día mayor, con la procesión de las sagradas reliquias que son paseadas en el arca regalo de Felipe II las calles de la población a hombros de vecinos.

Por la tarde, tiene lugar la traída del ramo, desde la casa del mayordomo a la iglesia. Terminada la procesión del ramo, se cantan las vísperas. Después el pueblo se reúne en la plaza para el baile del ofertorio, en el que se pujan muchos regalos a los santos. Cada noche hay verbenas en las que no faltan las migas y sangría gratis para todos.