«En el mundo de la cocina no debe haber secretismo»

OLGA LÓPEZMÉRIDA FOTO: J. M. ROMERO

Sonia Gallifa Garrido es una joven de 24 años que siempre ha tenido clara su vocación. Criada entre fogones, esta emeritense es uno de los principales atractivos de la Taberna Guerola situada en la avenida Reina Sofía de Mérida, ya que sus arroces con liebre son uno de los platos estrella de este establecimiento.

-¿Es el arroz su especialidad?

-Podría decirse que sí, aunque es un plato que siempre hacemos entre Fernando, que es el dueño, y yo. Desde luego, a la gente le gusta mucho como lo hacemos porque la verdad es que quedan muy bien.

-El arroz que elaboran, ¿varía en función de las peticiones de los clientes?

-Sí, además los hacemos por encargo. Los arroces pueden ser de liebre, de marisco o incluso de caracoles, según nos soliciten los clientes.

-¿Cuándo comenzó su amor por la cocina?

-No sabría decir. Siempre me ha gustado. Cuando era pequeña, le decía a mi madre que se fuera a hacer sus cosas, que yo guisaba en casa, porque me encanta.

-¿Existen muchos trucos en el mundo de la cocina?

-Más de lo que pueda parecer. Pero sobre todo, lo que sí hay son pequeños secretos.

-¿Los clientes le piden algunos de sus secretos culinarios?

-Sí, muchas veces y no me importa. Pienso que en el mundo de la cocina no debe haber secretismo.

-¿Hay algún guiso que se le resista?

-No. Yo creo que no hay platos complicados, sino que existen algunos que necesitan más elaboración y más constancia.

-¿Hasta cuándo se puede seguir aprendiendo a cocinar?

-Pues toda la vida. A mí me gusta mucho aprender de lo que hacen los demás y después le doy mi toque personal a los guisos.