La credibilidad, reto diario del periodista de radio

Francisco Javier Fernández Arribas habló 'a micrófono abierto' a los estudiantes de Biblioteconomía y Documentación

J. L.BADAJOZ

El principal reto al que se enfrenta diariamente el periodista de radio es el de conseguir y mantener la credibilidad, un valor muy difícil de conquistar y que se le supone tanto al profesional de la información como al medio para el que trabaja. Esta fue una de las ideas que Francisco Javier Fernández Arribas transmitió ayer a los alumnos de Biblioteconomía y Documentación en la conferencia que impartió en el salón de actos de la Facultad, ayer por la tarde en Badajoz.

En un torno informal, más de charla que de lección docente, el jefe de los servicios informativos de Punto Radio, expuso, 'a micrófono abierto', sus puntos de vista sobre el medio radiofónico desde su larga experiencia profesional. Se sentía por ello en autorizado en cierta medida a dirigir algunos consejos a aquellos que tuviesen intenciones de trabajar en el campo informativo.

Les invitó así a reflexionar antes de tomar la decisión y preguntarse por qué y para qué están dispuestos a ejercer el periodismo. Fernández Arribas les advirtió que se trata de una profesión dura e ingrata teniendo en cuenta que el profesional se somete diariamente al examen de la audiencia. Los futuros informadores no deben llamarse a engaño, pues a la postre «valen lo que valga su última crónica».

El jefe de informativos de Punto Radio fue presentado a la audiencia por el director de la emisora en Badajoz, José Joaquín Rodríguez Lara. Ambos habían compartido tareas en la elaboración del programa 'A las dos en punto' que se emite diariamente por toda la cadena de Vocento, cuyo desarrollo fue seguido por algunos alumnos.

El espacio que dirige Fernández Arribas se abre paso en las ondas, distinguiéndose del resto por su acento propio, equilibrio y rigor a la hora de informar. Estas señas de identidad son, como señaló en su intervención, cada vez más raras en el crispado mundo de la radio, donde «la información se ve contaminada por la opinión y cada vez es más difícil diferenciarlas».

Para este profesional, el informador debe asumir el compromiso de servir a la verdad y no dejarse influir por los poderes. El papel de un periodista, advirtió, «no es el de quitar o poner gobiernos, sino el de informar con objetividad». Los hechos -recalcó- demuestran que, a la postre, son los ciudadanos con sus votos hacen car los gobiernos.

Panorama radiofónico

En un rápido bosquejo Fernández Arribas esquematizó el panorama radiofónico español. Las grandes líneas fueron trazadas al inicio de la década de los 90 y prácticamente seguirían invariables. Básicamente las cadenas generalistas articulan su programación en torno a tres ejes: los informativos, los magazines y los especiales.

La fórmula del magazín, introducida por el desaparecido Antonio Herrero en la Cope, se ha impuesto por dos razones fundamentales: la de atraer a la mayor audiencia posible y la de reducir costes. Al abarcar muchas horas los oyentes se acumulan a la vez que un mismo equipo cubre un largo tiempo que de otro requeriría de más personal.

En opinión de Fernández Arribas, los servicios informativos constituyen la columna vertebral de la radio generalista y sobre ellos descansa la credibilidad de la cadena. El éxito que pueda alcanzarse no debe atribuirse sólo a las grandes figuras que ponen su voz, sino a los «machacas de las redacciones» que elaboran las noticias.

Según explicó, a medida que avanza la jornada, los espacios informativos van haciéndose más densos y pasan «del café con leche de los de primera hora» a los más cargados de por la noche en los que se suele hacer un análisis más profundo de los temas surgidos durante el día.

Tras la intervención de Fernández Arribas se estableció un debate en el que los alumnos plantearon aquellas cuestiones que más les interesaba.