Una mirada al nazismo

'El noveno día' es el relato autobiográfico del sacerdote Jean Bernard, que fue prisionero de los nazis en Dachau

CH. L. MONJASMADRID

«A los cineastas alemanes nos ha faltado valentía para mostrar los campos de exterminio. Hasta hace muy poco, los nazis malos y buenos eran importaciones norteamericanas. Pero los nuevos directores germanos se enfrentan a este tipo de escenas de manera libre, sin intermediarios estadounidenses», declaró el realizador de culto Volker Schlöndorff en la presentación de su último trabajo, 'El noveno día', que este viernes aterriza en la cartelera patria.

El primer director alemán que recibió una Palma de Oro en Cannes por la adaptación de la novela de Gunter Grass 'El tambor de hojalata', cinta que también consiguió el Oscar en 1989, mira al nazismo en esta historia basada en un hecho real, en el relato autobiográfico del sacerdote luxemburgués Jean Bernard, que fue prisionero de los nazis en el campo de concentración de Dachau. El padre Bernard vivía en el llamado 'bloque de los sacerdotes', donde entre 1939 y 1945 estuvieron recluidos más de 2.500 religiosos europeos, de los que sólo sobrevivieron la mitad, entre ellos este sacerdote católico.

«Tuve una experiencia muy positiva con la Iglesia. A los 16 años me enviaron a Francia con los jesuitas, a los que debo mi vocación por el cine porque fue en el colegio en el que pasé tres años donde fui al cine club y me encontré con la maravillosa obra de Dreyer 'La pasión de Juana de Arco'. Leí el diario del padre Bernard y me impresionó tanto que pensé que era el momento de pagar mis deudas, no con la religión, sino con la compañía de Jesús», comentó este autor que, junto a Wenders y Fassbinder, renovó el cine alemán entre los años 60 y 70.

El responsable de 'El noveno día', que coincidió en las salas alemanas con la exitosa 'El hundimiento', calificó de 'coincidencia' el que su película estuviera en la línea del título de Costa Gravas 'Amén'. «Mi filme no habla de la Iglesia como institución, sino que recuerda lo que ocurrió en el bloque de clérigos de Dachau, donde la mayoría de los sacerdotes eran católicos, sólo dos o tres eran protestantes, que se opusieron al nazismo de manera individual, no desde la jerarquía eclesiástica. También me inspiró esa idea que se tiene de ver el nazismo como una especie de pseudoreligión y de presentar a Hitler como alguien al que envió la providencia para salvar el mundo», expresó.

Especialista en adaptaciones literarias -'El joven Torless', su debut; 'El rebelde', 'El honor perdido de Katharina Blum' y 'El tambor de hojalata', entre otras-, Schlöndorff, cuya filmografía es objeto de una retrospectiva en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, retrata el dilema al que se enfrenta un sacerdote cuando sale de Dachau para que en el plazo de nueve días intente mejorar las relaciones entre la Iglesia Católica y el estado nazi.

Ideología y religión

«Era importante delimitar lo que es ideología y religión. Y esto lo digo por motivos personales porque he tenido varias ideologías y, al final, la cuestión es saber cuál es la verdadera fe, que para mí no es algo abstracto, sino una posición interna y un comportamiento externo. Mi propósito era narrar la historia de la tentación a la que se ve expuesto este sacerdote -rol que encarna Ulrich Matthes, que se metió en la piel de Goebbels en 'El hundimiento'- porque, de no convencer al obispo de Luxemburgo para que se comprometa con el régimen nazi, su vida, la de su familia y compañeros corren peligro», indicó el también realizador de 'El ogro', 'El cuento de la doncella' y 'Muerte de un viajante'.

Autor de filmes en los que ha tocado momento muy específicos de Alemania, Schlöndorff, de 66 años, resaltó que su país siempre ha tenido muy presente su historia. «Las películas son producto de la confrontación de la temática nazi con las nuevas generaciones de cineastas. Cada 15 o 20 años hay directores que se enfrentan a los mismos asuntos porque hay hechos históricos que no sólo perduran, sino que cobran más importancia con el paso del tiempo, mientras que otros caen en el olvido. Es que hay sucesos históricos que, para todos, son hitos, por eso creo que dentro de un siglo se seguirán rodando largometrajes sobre el nazismo», apostilló.