Sólo los estudiantes dudan de la eficacia del plan antidroga en los colegios

Ayer entró en vigor el plan de Interior para luchar contra el pequeño tráfico y consumo de estupefacientes en el entorno de los centros escolares

EFEMADRID

Varias organizaciones estudiantiles niegan o dudan de la eficacia del plan de Interior para luchar contra el pequeño tráfico y consumo de estupefacientes en el entorno de los centros escolares, que ayer entró en vigor, aunque organizaciones de padres, sindicales y de colegios consultadas son favorables.

El presidente de la Unión Democrática de Estudiantes (UDE), Alvaro Vermoet, lamentó que haya conocido el plan «por la prensa», que prevé la movilización de más de 3.000 policías y guardias civiles, dudó de que sus resultados vayan a ser positivos y declaró que él es liberal y está en contra la prohibición de las drogas.

«La solución al problema de las drogas en el caso de los jóvenes y estudiantes -precisó- no se soluciona con medidas policiales y coercitivas por la fuerza del Estado, sino educativas, que deben provenir de las familias como responsables de su formación».

La presidenta de la Confederación Nacional de Asociaciones de Estudiantes (CANAE), Ainhoa Zamora, dijo a Efe que con policías a la puerta de los centros no se va a solucionar el problema de raíz, por lo el plan es un «parche».

Planes de prevención

Zamora pidió un programa educativo de prevención en las escuelas que conciencie a los menores de edad de los riesgos del consumo de estupefacientes, con formación específica para el profesorado. Apuntó que el tráfico y el consumo se trasladarían a otros lugares como parques si no fueran posibles en cerca de los colegios.

En una nota, el Sindicato de Estudiantes reclama medidas sociales de tipo preventivo y considera que el plan ha sido aprobado «sin contar» las organizaciones de la enseñanza.

«El gobierno del PSOE, con esta medida, -argumenta- no sólo no va a solucionar un problema que escapa a los centros educativos y que es un problema social, sino que va a criminalizar al conjunto de la juventud y los estudiantes, convirtiendo a las víctimas en verdugos».

La presidenta de la Confederación Española de Padres de Alumnos (CEAPA), Lola Abelló, comentó el plan es adecuado siempre que la vigilancia se efectúe con la mayor de las discreciones y se actúe con contundencia respecto a los pequeños traficantes.

Abelló reclamó el trabajo continuo de los padres con Sanidad y Educación en la formación de los muchachos sobre salud, para que sepan decir 'no', tengan una buena imagen de sí mismos y valores y para que nunca se rompa la comunicación de los padres con los hijos.

El vicepresidente primero de la Confederación Nacional Católica de Padres (CONCAPA), José Manuel Martínez Vega, consideró el plan positivamente.

«Unicamente -matizó- echamos en falta que mecanismos de coordinación y colaboración de los responsables del plan en cada comunidad autónoma con las asociaciones de padres».

La presidenta de la patronal de centros CECE, Isabel Bazo, elogió la implicación de la Administración para evitar por todos los medios que aparezca la droga en el ambiente de los escolares, tan «fácilmente vulnerable».

«Lo que pediría -añadió- es que ese mismo empeño se pusiera para erradicar el botellón y sensibilizar a la sociedad de que no es sólo el tabaco lo que provoca una alto gasto a la Seguridad Social, de ahí la importancia de la prevención».

Advirtió también de la violencia entre jóvenes dentro y fuera de la escuela, lo que atribuyó a una pérdida de valores de la sociedad, por lo que debe hablarse de «fracaso social» antes que de fracaso escolar.

El secretario general de FSIE, sindicatos mayoritarios en la enseñanzas concertada, estuvo de acuerdo con que a la puerta de los colegios «se controle y vigile a los alumnos» para evitar que las drogas influyan en ellos y de «común acuerdo con las familias y los centros». En un comunicado, FETE-UGT, se muestra favorable con el plan y con la elaboración de mapas de puntos de riesgo específicos, la figura de coordinadores territoriales y estatal y las evaluaciones del plan.

USO cree que el plan impedirá que muchos jóvenes comiencen a drogarse, pero es «insuficiente» y necesita iniciativas educativas y de colaboración entre padres y profesores.