Adiós al puro en las plazas cubiertas

San Sebastián, Zaragoza, Vistalegre, Logroño... más de una decena de cosos deberán someterse a la ley antitabaco, que prohíbe fumar en los recintos cerrados. Sólo cuando la cúpula móvil se abra los aficionados a los toros y al cigarro podrán saborear alguna calada

ROSARIO PÉREZMADRID

Las tardes de sol y moscas han desaparecido ya de las plazas de toros cubiertas. Ahora, con la ley antitabaco en vigor, el humo también se esfuma, salvo cuando la cúpula móvil se encuentre abierta.

Son muchos los empresarios y aficionados, a los toros y al puro, que se han preguntado si podrían encender un pitillo en este tipo de cosos. La respuesta de los portavoces del Ministerio de Sanidad es la ya expuesta: «Sólo podrá fumarse cuando la cúpula esté abierta».

En esta piel de toro española existen más de una decena de plazas techadas, entre las que figuran las de San Sebastián y Zaragoza -ambas de primera categoría- y las de Logroño, La Coruña, Pontevedra, León, Leganés, Aranda de Duero, Moralzarzal y Vistalegre. Será el Palacio carabanchelero el primero que acoja una corrida, el próximo día 22, con la nueva normativa vigente. Su gerente, Julio Norte, manifestó que colgará el cartel de «prohibido fumar». «Si continuamos programando festejos en la época de más calor, levantaremos la cubierta, pero con el frío reinante en estas fechas no es de recibo abrirla, con lo cual prohibiremos fumar. No podemos hacer otra cosa». ¿Las medidas a tomar? «Recurriremos a la cartelería, pero en este caso lo importante es que la gente se conciencie. Nosotros confiamos en que el público se atenga a la ley, puesto que, cuando la plaza se llene, con catorce mil personas en los tendidos será muy difícil controlar».

Otra duda que se plantea es si se podrá encender un cigarro en los festejos en los que sólo se alza el techado entre toro y toro con el fin de refrescar el ambiente. «Hasta que la ley no lleve más tiempo operativa y no se aclaren del todo las cosas, es preferible que los espectadores no fumen», señala Norte.

Adiós al mataquintos

No sólo la afición tendrá que lidiar contra el deseo de fumar -un componente casi ritual en la Fiesta-, también los hombres de oro y plata adictos al «mataquintos» entre faena y faena deberán olvidarse de él. En alberos cerrados ya no se repetirá aquella estampa añeja de toreros como Antoñete con la montera calada y el pitillo entre los labios, aunque cada vez son menos los espadas fumadores.

Quienes se quejaban de la humareda que a veces poblaba los tendidos podrán respirar ya tranquilos; en cambio, los que saboreaban su «pito» mientras contemplaban unas verónicas de Morante o los naturales de El Cid tendrán que recurrir a las pipas o el caramelo. En el burladero del «1» ya no se oirá al señor del bigote blanco decir aquello de «¿Pepe, un purito!». Ni Sara Montiel, quien se ha dejado ver en numerosas ocasiones por las plazas con un voluptuoso habano, podrá «entonar» desde la barrera su «fumando espero...».

Ni sol, ni moscas ni farias. Ya sólo nos queda el pasodoble. Y el clavel en la solapa.

Distintas personalidades del mundo del toro exponen su opinión acerca de la ley antitabaco:

Victorino Martín (ganadero de toros de lidia): «Me va a fastidiar esta prohibición de no fumar, puesto que me encanta fumarme un purito o dos en una corrida. Pero tendremos que cumplirla, aunque no es lo mismo contemplar una faena o la casta de un toro como el 'Muroalto' de San Sebastián con un buen habano que sin él».

Óscar Chopera (empresario de las plazas de toros cubiertas de San Sebastián y Logroño): «Soy fumador y me desagrada esta normativa, pero no nos queda más remedio que acatarla. No obstante, tanto en Illumbe como en Logroño la cubierta es móvil y, salvo que llueva, la abrimos siempre, con lo que el aficionado podrá disfrutar de su cigarro, muy relacionado con los toros desde siempre».

Eugenio de Mora (matador de toros, que actuará el próximo día 22 de enero en Vistalegre): «No fumo, pero no me gusta la palabra prohibición. Puestos a elegir, prefiero ese humo del puro que da un aroma singular a las corridas antes que ese viento de Las Ventas tan molesto y peligroso para los matadores a la hora de torear».

José Luis Moreno Manzanaro (presidente de la Unión de Abonados de España): «No creo en la felicidad ni en hacer sana a la gente por decreto. Soy ex fumador y considero que la gente no lo deja con amenazas, sino por convicción. Pero me parece correcto que en las plazas de toros cubiertas se impida fumar, porque a veces el ambiente que se respira es insoportable. Además, pienso que un aficionado no dejará de ir a los toros por no poder fumar durante dos horas».