Alertan sobre los daños auditivos por los modernos auriculares

Los especialistas detectan en jóvenes problemas de sordera asociados a la vejez

PEDRO RODRÍGUEZCORRESPONSAL. WASHINGTON

Después de unas Navidades en las que parece que todo el mundo mundial ha tenido que comprar un reproductor digital de música, la cuesta de enero llega con renovadas advertencias médicas sobre los daños auditivos que estas populares maquinitas del universo MP3 están causando a los jóvenes. Especialistas médicos de EE UU empiezan a hablar ya de la «sordera del iPod» para describir un inquietante aumento de jóvenes con problemas de audición propios de la tercera edad.

Las preocupaciones expresadas por instituciones como la Academia Americana de Audiología se centran sobre todo en el diseño de los típicos auriculares utilizados con estos reproductores portátiles. Estos cascos miniaturizados de color blanco, conocidos en el argot juvenil como 'earbuds' (brotes de oreja), no bloquean otros sonidos. Limitación que tiende a ser compensada con una subida de volumen hasta niveles dañinos.

Otro comentado riesgo es que estos 'earbuds' se sitúan dentro del canal auditivo, lo cual permite caminar o correr, pero multiplica el potencial de efectos dañinos. Aunque no faltan pediatras que han detectado estos problemas, los propios médicos reconocen la dificultad de hacer entender a sus pacientes adolescentes la necesidad de cuidar sus sistemas auditivos. Empeño de educación sanitaria que choca con síntomas graduales y la dificultad de establecer una relación inmediata y evidente entre causa y efecto. Como consejo preventivo se recomienda que el uso del iPod se limite a una hora diaria y sin pasar del 60% del volumen máximo.

Estos consejos chocan con el reducido tamaño y las baterías de larga duración, que alientan su uso. Se estima que el umbral para no perder audición son 8 horas de exposición diaria a sonidos no superiores a los 85 decibelios. Un iPod a máximo volumen puede alcanzar los 115 decibelios, lo que le sitúa entre el ruido que produce una moto-sierra y un martillo hidráulico. Para Dean Garstecki, profesor de la Universidad Northwestern, «ese nivel de sonido es equivalente al que uno se encuentra en conciertos de rock». Es decir, «suficiente para causar pérdidas auditivas en cuestión de 75 minutos». En su opinión, «desgraciadamente, los auriculares para reproductores digitales tienen mayor propensión a causar problemas que los modelos usados con el walkman».