La viuda de Baglietto asegura que las víctimas de ETA llevan 25 años «completamente olvidadas»

Pilar Elías se muestra «muy satisfecha» con la orden de embargar a los etarras que asesinaron a su marido en el 80

EFESAN SEBASTIÁN

La concejal del PP en Azkoitia (Guipúzcoa), Pilar Elías, se confesó ayer «muy satisfecha» con la orden de la Audiencia Nacional de investigar el patrimonio de los etarras que asesinaron a su marido en 1980 para embargar sus bienes, y aseguró que «por fin se ha hecho justicia».

Elías, quien ofreció una rueda de prensa en San Sebastián junto a la presidenta del PP en Guipúzcoa, María José Usandizaga, aplaudió la decisión de la Audiencia Nacional de investigar los bienes de los etarras José Ignacio Zuazolazigorraga y Kandido Azpiazu, quien ha adquirido un bajo comercial en el inmueble en que reside la concejal.

La viuda del ex edil de UCD Ramón Baglietto aseguró estar «contentísima» porque esta orden, así como la aplicación de medidas de alejamiento de los etarras con respecto a sus víctimas, supone superar una situación en la que quienes han sufrido la violencia han estado «completamente olvidados» durante 25 años.

La edil, que aseguró que aún no le han comunicado el contenido del auto judicial que ordena la investigación del patrimonio de dichos etarras, sostuvo que es «la primera vez» que la Audiencia Nacional propone una medida de este tipo para que Azpiazu y Zuazolazigorraga abonen la indemnización de 12,6 millones de euros que asumió en su día el Estado al declararse insolventes los terroristas.

«Algo se mueve»

«Me siento satisfecha porque parece ser que se mueve algo que va a ser beneficioso para las víctimas del terrorismo. A ver si con esto las cosas se van arreglando» y se supera un «olvido» que «ha sido terrible», enfatizó Elías.

Admitió que «involuntariamente» puede haber abierto una vía para imponer medidas de alejamiento y reclamar indemnizaciones a los etarras que se declararon insolventes, con la que se pueden beneficiar otras víctimas que, como una vecina suya, se encuentra en idéntica situación que ella, ya que asesinaron a su marido en el año 1980.

Pese a que Azpiazu tiene un local bajo su casa, aseguró no haber hablado con él, señaló que lo primero que le diría es que es un «asesino» e indicó que «últimamente» observa «odio» en los ojos del etarra que asesinó a su marido cuando se cruzan las miradas en el pueblo.

La edil opinó que los vecinos de Azkoitia «tienen miedo» a trasladarle su apoyo ante la situación que está viviendo, aunque aseguró contar con el aliento de su gente, al tiempo que admitió que Azpiazu también tendrá el respaldo de los suyos que, «por desgracia», son muchos en esta localidad guipuzcoana.

Recordó que la familia del parlamentario socialista Fernando Buesa, asesinado por ETA, también ha reclamado el alejamiento en aplicación de una ley que antes no sabían que «existía».

Respecto a la situación política actual y al debate sobre el posible final del terrorismo, opinó que lo primero que hay que exigir es el abandono de las armas. «Habrá paz cuando entreguen las armas, porque con nuestros muertos no se negocia. Primero tienen que entregar las armas, que somos muchas víctimas», sostuvo.

La presidenta de los populares guipuzcoanos, por su parte, aseguró que Elías ha sido «víctima hace un montón de años y lo es en este momento por querer vivir en su tierra y en su pueblo en libertad».