Felicity Huffman encarna a un hombre que quiere cambiar de sexo en 'Transamerica'

La actriz interpreta el papel de ama de casa en la serie de televisión 'Mujeres desesperadas'

ALEJANDRA VILLAMILNUEVA YORK

Conocida por su papel de ama de casa en la popular serie de televisión 'Desperate housewives' ('Mujeres desesperadas'), la actriz Felicity Huffman es casi irreconocible en 'Transamerica', un film en el que encarna a un hombre que quiere cambiar de sexo.

La película, que se estrena en España el 24 de febrero, supone el mayor reto que afronta hasta ahora la actriz de 43 años, ya que tuvo que aprender a caminar como un hombre que intenta ser mujer, a hablar con voz grave, y a usar pene postizo.

«Creí que no podría hacerlo. No sabía nada sobre el mundo transexual ¿Cómo hace una mujer para convertirse en un hombre que se convierte en una mujer?», dijo a la prensa Huffman, nominada a los Globos de Oro como mejor actriz dramática por esa película.

El director de 'Transamerica', Duncan Tucker, escogió a una mujer para el papel de un transexual porque pensó que sería más difícil hacer pasar a un hombre como mujer sin tener que recurrir a maquillajes aparatosos y prótesis costosas.

«Cuando Duncan me ofreció el papel le pregunté por qué no escogía a un actor y me respondió que no quería trucos. Obtuve el papel y me siento muy honrada, pues se trata de un personaje complicado y de múltiples dimensiones», señaló Huffman.

De Stanley a Sabrina

El papel es el de un hombre educado y conservador que quiere operarse para cambiar de sexo y dejar de ser Stanley Osbourne para convertirse en Sabrina 'Bree' Osbourne.

Pero a una semana de la operación, 'Bree' descubre que su pasado como hombre le ha dejado un hijo, Toby (Kevin Zegers), un joven de 17 años adicto a las drogas y que se prostituye en la calle con homosexuales.

Para que su papel fuese convincente, Huffman tuvo que leer sobre transexuales, conocerlos personalmente y asesorarse con expertos en su transformación física y mental.

El entrenamiento consistió en actuar, caminar, vestirse y, «lo más difícil», según la actriz, «hablar como un transexual», esto es, bajar el tono de la voz para hacerla más grave.

La actriz también tuvo que lidiar con un pene postizo, una experiencia que recuerda como divertida, aunque embarazosa.