The jacket

ALEJANDRO PACHÓN

A la vista de promociones publicitarias como la del título que nos ocupa uno se pregunta si los responsables de la mísma habrán visto la película o tratan sencillamente de despistar a los posibles espectadores.

'The jacket' se publicita como cine de terror fantástico o 'thriller' y nada más lejos de la realidad. En realidad se trata de una historia de amor a través de un salto en el tiempo en la linea de 'Somewhere in time' o 'Doce monos'.

El título hace alusión a la camisa de fuerza que le ponen al protagonista, un excombatiente de la guerra del Golfo y que, durante su reclusión en un centro psiquiátrico, pasa a formar parte de un agresivo experimento terapéutico con el que en realidad se consigue provocar un salto en el tiempo, lo que le lleva a descubrir aspectos reveladores de su futuro y su pasado.

En la línea antipsiquiátrica de la citada 'Doce monos' e incluso de 'Corredor sin retorno', 'The Jacket' ofrece un interesante guión en el que los saltos narrativos hacia delante y atrás van tejiendo las piezas de una historia que los propios protagonistas reconstruyen para salvar su porvenir y su relación sentimental.

El estilo narrativo, en la onda neoexpresionista puesta de moda en títulos como 'Olvídate de mí' o 'Memento', aunque a veces pueda recordar los excesos del olvidado Ken Russell ('Viaje alucinante al fondo de la mente'), viene bien para la historia que se cuenta y en algunos momentos puede llegar a sorprender. No obstante la trama a veces se pierde en algún callejón narrativo secundario haciendo peligrar la estabilidad del conjunto.

A medio camino entre una de esas historia paracientíficas de la prestigiosa serie televisiva 'Amazing Stories' y de la narrativa cinematográfica independiente, 'The Jacket' consigue interesarnos desde las primeras secuencias gracias a su hábil estructura narrativa y a una dirección artística en la que predominan las gamas frías y el minimalismo decorativo.

Una curiosidad intertextual: en los títulos de crédito finales, Brian Eno canta el tema de John Barry 'Tenemos todo el tiempo del mundo' para la película de aquel olvidado James Bond que fue George Lazemby en 'Al servicio secreto de su majestad'. Precisamente uno de los actores secundarios de la película, Daniel Craig, será el próximo agente 007: ¿premonición paranormal o astucia publicitaria?