Una dieta equilibrada

«Lo principal es tomar, repartidos en todo el día, hidratos de carbono, proteínas, pocas grasas, mucha fruta y mucha verdura y beber agua de una manera normal», aseguraba la endocrina Imelda Fernández. «Hay que hacer tres comidas fuertes al día, no se puede ayunar ni pasar hambre, porque entonces la dieta no sirve», apostillaba esta especialista.

«Un ejemplo de un menú para un día sería: un café con leche, 40 gramos de pan y un poco de aceite o queso para desayunar; legumbres, filetes o pescado con verduras y fruta para comer; café con leche con un poco de pan para merendar y un huevo o jamón york o queso con verduras y fruta para cenar», detallaba Fernández. «Hay que evitar las cosas que engorden mucho, como el alcohol y los frutos secos y, por supuesto, hacer ejercicio para que el cuerpo asimile mejor los alimentos», agregaba.