«Hay que trabajar por una educación en igualdad entre hombres y mujeres»

La autora de 'La mujer en el origen del hombre' ofreció anoche una conferencia con el mismo título en el Aula HOY En la actualidad la catedrática analiza la presencia de la mujer en imágenes interactivas producidas en los últimos cinco años

R.R.BADAJOZ

La catedrática de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid María Ángeles Querol abogó ayer por una «educación en igualdad de trato y de respeto entre hombres y mujeres».

La experta en Paleolítico antiguo ofreció anoche la conferencia-coloquio 'La mujer en el origen del hombre', mismo título de uno de sus libros, durante la que analizó el papel de las mujeres en las representaciones y revisó la trascendencia que el personaje de Eva, del libro bíblico del Génesis, ha tenido en la representación de la mujer durante la historia y su peso en la sociedad.

Querol apostó por una mayor concienciación lingüística, con la que educar a los ojos y la mente, y por «asumir que ni los discursos ni las imágenes de la historia son inocentes», si no que las circunstancias históricas, sociales y económicas han manipulado la importancia de la mujer en la historia y en el origen de la humanidad.

En la actualidad, la catedrática está inmersa en el análisis de imágenes interactivas producidas en los últimos cinco años en las que se refleja el papel de la mujer en los orígenes de la humanidad. En ellas, aún se dibuja a la mujer sin hacer nada o en una actitud de sumisión hacia el personaje masculino de la imagen. «Aunque los hombres también salen de vez en cuando de rodillas», apostilló.

Asimismo, destacó que en las «escenas de reconstrucciones o de arquitectura nunca aparece una mujer». Además, ha concluido que en las exposiciones y representaciones que ha estudiado «las mujeres son muy escasas, representando el 13 o el 17 por ciento del total» de las figuras representadas.

«Los protagonistas son siempre son los hombres, mientras que la mujer parece no hacer nada, porque cuida a los niños».

Evolucionismo

Querol recordó que el evolucionismo de Charles Darwin también dejó en mal lugar el papel de las féminas. Pues consideró que, aunque se convierte en el enemigo ideológico de la Iglesia, discurrió de manera papelera en el reconocimiento de la mujer. Y es que «Darwin consideró que la caza, una actividad de hombres, era la actividad que nos hizo humanos». Pues implicaba el bipedismo, la necesidad de la comunicación social y el nacimiento de una lengua, entre otros factores.

«Las mujeres no aportaban nada, porque se quedaban criando a los niños esperando que llegaran los hombres con la caza», recalcó Querol.

La catedrática explica esta sistemática ausencia de la mujer en las explicaciones de los orígenes de la humanidad porque los orígenes humanos se encuentran en un ambiente misógino. La lengua es una «enemiga», porque «ningunea» en muchas ocasiones a la mujer al englobarla en el masculino genérico.

Además, la catedrática resaltó la negación que del papel de la mujer ha hecho la historia, al contarla siempre a través de personajes masculinos. «La historia no ha tenido en cuenta a las mujeres», apostilló.