Las señales contradictorias de la obra de la N-V confunden a los conductores

Aunque aún no ha habido víctimas, los incidentes ocurren a diario por la precariedad y cambios continuos de las advertencias Según José Antonio Polo, director de 'Mundo Motor', se mezclan señales definitivas con provisionales y no habrá pasos de cebra

J. LÓPEZ-LAGOBADAJOZ

La obra de desdoblamiento de la antigua N-V (BA-20) que está ejecutando el Ministerio de Fomento sigue manteniendo en vilo a los miles de conductores que la atraviesan cada día, muchos de de los cuales manifiestan en esta redacción sus quejas sobre la precariedad de la señalización, que se agrava porque los cambios en el itinerario varían muy a menudo.

Según el director del programa de Telefrontera Mundo Motor, José Antonio Polo, «la señalización es contradictoria e induce a confusión porque están mezcladas las señales definitivas con fondo blanco que limitan a sesenta kilómetros hora la velocidad con las de obra de fondo amarillo, cuando en realidad las primeras deberían estar tapadas hasta que acaben los trabajos. Esto también debería ocurrir con los carteles-croquis que ya están instalados y que marcan itinerarios que aún no se pueden hacer».

Otro despropósito en cuanto a señalización es la costumbre de colocar señales de 'Stop' en el suelo, sin poste. «Las señales deben tener una altura mínima obligatoria y si las apoyan en el suelo pueden ocurrir varias cosas: que sólo las vea el primer coches y por tanto el que venga detrás no sepa por qué un vehículo está parado, o que el paso de un camión las tire con el aire». Otro problema que ha detectado -añade- es que «hay veces que el paso es tan estrecho que los camiones se suben por los bordes y tiran los conos que otros conductores se encuentran después en mitad de la calzada».

Según Polo, que también es experto en motor de este diario, al variar tanto el camino a seguir por los conductores, «si sigues la línea amarilla del la calzada, ésta te lleva hasta los conos, pero si se el conductor sigue el balizamiento, éstos te conducen a la línea (...) y como la iluminación es tan deficiente entre la puesta y la salida del sol, cualquier noche que haya algo de niebla circular por este tramo se convierte en una temeridad».

Estos problemas han persistido prácticamente durante los 17 meses que está durando ya la obra en este acceso Este a Badajoz, pero una vez que concluyan los trabajos José Antonio Polo cree que quedarán errores en esta vía, como la ausencia de pasos de peatones. «No hay un sólo lugar habilitado para que crucen peatones y eso es un peligro teniendo en cuenta que son cientos los trabajadores que acuden a diario a las empresas que hay junto a esta carretera. En la mediana han puesto barreras californianas que impiden el paso de personas, por eso en algunas de las rotondas deberían haber proyectado pasos de cebra, pero no hay», advierte.

Por otro lado, Polo opina que al haber elevado la altura de la calzada en varios puntos (a la altura de los concesionarios de Renault y Mercedes o la gasolinera Top Oil) «cuando llueva puede haber problemas graves».

Fin en febrero

La obra para duplicar el número de carriles en este acceso a la ciudad cuenta con cinco rotondas y está ahora mismo en su recta final, ya que el plazo de ejecución ofrecido desde Demarcación de Carreteras del Estado, dependiente del Ministerio de Fomento, fue de 18 meses. El presupuesto es de 5,65 millones de euros

El acta de replanteo se firmó en agosto del 2004, por lo que debería estar terminada en febrero de este año, límite que seguramente agotarán según el estado actual de la obra, pese a que a finales de septiembre, desde la empresa que realiza los trabajos aseguraban que antes de finalizar el 2005 la obra podría estar entregada o, al menos, los conductores podrían circular por el trazado definitivo mientras se remataban los últimos detalles.

De momento, la última rotonda -la más cercana a Badajoz y con forma de 'ocho'- ayer seguía sin estar cerrada y se podía ver a varios trabajadores colocando farolas.