Algunos policías concentrados empiezan a recibir atención médica

Ya son 12 agentes los que se niegan a ingerir alimentos sólidos Los facultativos han advertido que no deberían prolongar esta situación

CELIA HERRERAMÉRIDA

Los policías locales concentrados en la plaza de España que no ingieren alimentos sólidos desde hace tres días empezaron a recibir ayer atención médica ante su evidente deterioro físico, sobre todo en cuatro casos, que tuvieron que ser atendidos a mediodía de urgencia por los sanitarios de una ambulancia del 112. Temblores, mareos, tensión baja y pérdida del control de las piernas eran los síntomas más graves. A la ausencia de alimentos sólidos se sumaba la falta de descanso y la tensión que sufren desde el día 3, cuando empezaron la concentración frente al ayuntamiento en demanda de la reapertura del proceso de negociación con el equipo de Gobierno.

A pesar de que los facultativos que les atendieron en la mañana de ayer les prescribieron la ingesta de alimentos sólidos, y les advirtieron que no debían prolongar su situación más de 48 horas, los agentes aseguraron que continuarán con su protesta hasta que se resuelva el conflicto.

«Lo hago por mi familia, porque tengo dos niños pequeños, y por ellos merece la pena todo», comentaba uno de los agentes que necesitó atención médica de urgencia.

Sus análisis clínicos indicaban que tenía la tensión y los niveles de glucosa muy bajos, pero ello no cambió su opinión respecto a su decisión de continuar sin comer alimentos sólidos, al igual que el resto de sus compañeros. «Yo continuaré todo el tiempo necesario, aunque me saquen muerta. No puede ser que ni nos dejen comer en la plaza, porque nos denuncian, y que hasta nos hayan negado el acceso a los servicios», criticó una de las agentes que se encontraba ayer en peor estado.

A partir de hoy un médico de Atención Primaria visitará todos los días a los policías que no ingieren alimentos, y cuyo número se elevaba ayer a 12 después de que se sumaran dos agentes más durante la noche anterior.

Su situación no ha hecho más que acrecentar la solidaridad entre los policías locales concentrados, que aseguran que no abandonarán sus provisionales refugios de la plaza de España hasta que el equipo de Gobierno retome las negociaciones.

«Acoso»

El representante sindical de CC. OO., Juan Luis Lancho, denuncia la actitud del Ayuntamiento respecto a esta concentración, que califica de «acoso».

«A las 12 de la noche de ayer (del domingo al lunes) vinieron el alcalde y el consejero Manuel Balastegui, y ordenaron a los policías locales que estaban de servicio que nos identificaran y que tuvieran una presencia fija durante toda la noche por si hacíamos algo», asegura. «Yo creo que la Policía Local debería estar para patrullar la ciudad, porque la concentración goza de todas las autorizaciones pertinentes».

Los policías locales no pudieron efectuar la identificación de los agentes concentrados, ya que estos se encontraban durmiendo en las tiendas de campaña y a su interior no se podía acceder sin una orden judicial.

«Pero estoy deseando que el alcalde firme la orden oficial de que nos identifiquen, porque entonces nos veremos en los tribunales. Estaría vulnerando nuestro derecho fundamental a manifestarnos. No estamos metiéndonos con nadie ni incumpliendo la legalidad. Los braseros que utilizamos para calentarnos, y las tiendas en las que nos guarecemos por las noches, forman parte de los utensilios necesarios para el sostenimiento de la manifestación. Si no tuviéramos las tiendas, tendríamos que dormir en el suelo en pleno invierno», explica Lancho.

Los representantes sindicales convocantes de la concentración no entienden que el Ayuntamiento se permita no llegar a una solución del conflicto, «sobre todo cuando se origina por una dejación de sus funciones».

Pendiente de negociar

Entre los asuntos principales a negociar se encuentra la decisión del equipo de Gobierno de cambiar la jornada laboral de los policías locales, imponiendo el sistema de trabajo de lunes a viernes, y eliminando la llamada jornada americana, por la que los agentes trabajan tres turnos seguidos y luego descansan dos días y medio.

«Si encuentran un horario que cumpla con la legalidad vigente, y orientado a la Policía Local, perfecto. De otra manera, tendrán que compensarnos por los días festivos trabajados, y al final acumularemos 50 días de libranza a final de año», advirtió el representante de CC. OO. Otras peticiones se refieren a la necesaria renovación de la flota de vehículos y de los transmisores, la entrega de uniformes nuevos de invierno, «y que nos llenen el depósito de gasoil de la Jefatura, que es el único edificio municipal que está sin calefacción, lo que demuestra la desconsideración que nos tienen».