Disculpe, aquí sí se puede fumar

Apenas existen bares de no-fumadores en la ciudad, sólo Flash resiste como cafetería sin humos en el epicentro de la zona de rebajas

J. LÓPEZ-LAGOBADAJOZ

Aunque la ley anti-tabaco esté en boca de todos, ha bastado poco más de una semana para que muchos fumadores respiren tranquilos (es un decir), ya que prácticamente en todos los bares el cliente ha apaciguado sus temores tras encenderse un cigarrillo. De pulmones hacia fuera, no ha pasado nada. Así parece que lo han decidido los responsables hosteleros, que han echado cuentas y han llegado a la conclusión de que lo mejor, al menos lo más rentable, es seguir como antes. En Badajoz el cartel que predomina en la inmensa mayoría de las cafeterías dice 'Se puede fumar'.

Una excepción es El Venero, un clásico donde sirven café y no permiten fumar, lo cual espabila irremediablemente a una clientela que siempre ha sido demasiado numerosa y que ahora pasa menos tiempo allí. Pide, desayuna y se va.

Entre los poquísimos bares del centro que empezó el año sin humos, figuraba el Horno Santa Eulalia de la plaza de Santo Domingo, pero han tardado pocos días en rescatar los ceniceros y ahora se puede volver a fumar.

Hasta ayer, en pleno centro, que es la zona de la ciudad en ebullición estos días por las rebajas, con todas sus cafeterías a tope, sólo existe un lugar para no-fumadores. Se trata de Flash.

Antonio Palo, responsable de esta cafetería convertida en extraordinaria sin pretenderlo, afirma que hasta hace poco estaba hecho un lío con la nueva ley «y aún estoy a la espera de que las autoridades competentes nos expliquen un poco mejor todo esto (...) yo lo que tengo claro es que como mi bar tiene más de cien metros cuadrados no puedo elegir si quiero que sea para fumadores o para no fumadores. Lo que no voy a hacer es una obra para construir un cuquero de treinta metros para fumadores. Eso sería asqueroso. Por muy buenos productos que tengas, si se meten ahí 20 clientes fumando es un poco desagradable. Además, con la obra estropeo una zona y la otra».

A día de hoy, Antonio está orgulloso de su local desde el punto de vista medioambiental. «Tú entras aquí y se aprecia la diferencia respecto a antes del 1 de enero. La calidad a la hora de respirar se nota y el ambiente ha cambiado a mejor».

Sabe que otros bares empezaron prohibiendo fumar y luego invirtieron la decisión. «Nosotros aún estamos sondeando a los clientes porque siempre escuchas las dos versiones. Los no-fumadores están encantados y los fumadores dicen que es un rollo, que vamos a perder clientela. Lo que pasa es que, para valorar la experiencia, esta semana no vale porque como hay tanta gente de compras las cafeterías están llenas».

Clientes chivatos

Sí le ha ocurrido que algunos clientes se han encendido un cigarro en su bar de no fumadores. «Se despistan, pero en cuanto el camarero le pide que apague el cigarro por favor lo hacen todos, no hemos tenido problemas con nadie, todos se disculpan, por eso creo que lo llevan mejor los no fumadores que los fumadores. De hecho, llega el típico tiquismiquis que no es fumador, te pregunta si se puede fumar y cuando le dices que no se puede te dice ¿pues ese está fumando!».

Este profesional de la hostería cree que en los veinte minutos que dura un desayuno sería fácil controlar la ansiedad para un fumador hasta que sale a la calle, «lo que pasa es que en la cultura nuestra está muy arraigado lo de pedir un café y encender un cigarro. Es cuestión de concienciarse»

Este hostelero cree que antes de que entrara en vigor la ley ya se convivía en armonía, así que a partir de ahora piensa que debiera seguir así. «A la gente que dice que a ellos nadie les prohíbe nada por hue..., yo les recuerdo que fumar puede hacerlo, pero aquí no y se debe a una ley que se han inventado los políticos. Eso sí, para mí lo más correcto hubiera sido prohibir fumar en todos los establecimientos cerrados y punto. Así no se perjudicaría a ningún negocio y todos jugamos con la misma baraja, sin discriminar a unos locales por su tamaño. Así ocurre en otros países, lo que pasa es que creo que el gobierno no se ha atrevido para no echarse encima a tantos electores».