El proceso paso a paso

En el trabajo diario, los cambios que introduce el proyecto 'Zurbarán' empiezan a notarse en el proceso de citas. El usuario presenta su tarjeta del Servicio Extremeño de Salud, que incorpora un chip mediante el cual se tramita de forma automática el día y la hora de la visita al Servicio de Radiología, con lo que se gana en rapidez.

En cuanto a la toma de imágenes, se emplea una carcasa especial que permite el 'revelado' digital en unos potentes ordenadores. La principal ventaja de esta carcasa, llamada chasis, es que puede ser reutilizada sin necesidad de cambiar el acetato donde se imprimían las pruebas.

Tras este paso, la imagen puede ser consultada en un ordenador, desde donde se archiva para que esté disponible en red.

La Sala de Informes era la estancia donde se acumulaban las pruebas a la espera de ser estudiadas por los radiólogos. Ahora el espacio está ocupado por tres estaciones que cuentan con tres pantallas de ordenador cada una. Dos de ellas, de gran calidad, muestran las imágenes radiológicas. En una se puede consultar la prueba recién realizada, mientras que en la otra se permite la comparación con resultados anteriores para estudiar la evolución del paciente. Junto a esto, el archivo se puede manipular para ampliar la visión de las zonas más sensibles.

El tercer ordenador se emplea para informar las pruebas, es decir, para que el radiólogo introduzca su valoración sobre lo que aparece en las imágenes.

Antes se utilizaba una grabadora para guardar los estudios, que después debían ser transcritos a un ordenador. Ahora, el especialista emite su apreciación ante un micrófono, y un programa informático se encarga de escribir automáticamente el informe en un procesador de textos, con lo que el ahorro de tiempo es considerable.