Liquidación por reforma

M.B.T.BADAJOZ

En Rívoli, tienda de artículos de regalo y de piel que abrió en 1969, llevan varios meses de liquidación por reforma. Su propietario, Juan Antonio Espejo, dice que la obra comenzará por marzo y supondrá un gran remozamiento que incluirá el retoque de su típico escaparate, cambio de mobiliario e iluminación. Juan Antonio admite que la calle San Juan está un poco estancada, pero cree que se está en el buen camino con el trabajo que hacen tanto las instituciones como la AECAB (Asociación de Empresarios y Comerciantes del Casco Antiguo de Badajoz). Él calcula que, en diciembre, las ventas subieron un 20% sobre las cifras del año anterior.

Ángela Morcillo, del supermercado DAlsara que se instaló aquí hace dos años, opina que el movimiento comercial es «más bien suavito», aunque no se arrepiente de haberse quedado aquí. Begoña del Pozo, de Monsaraz que lleva abierto un año y medio, dice que las ventas están flojísimas y mejoran cuando se programa alguna actividad. De lo contrario, pasa poca gente por la calle que casi no tiene iluminación al final.

Vicenta Sanguino, de Muebles Rajune, opina sin embargo que la calle está mejor en todos los sentidos que hace años, aunque las mejoras fluyen despacio. A su juicio, influye la economía a nivel general, que no ha sido nada buena en el último año. Respecto al tema de la inseguridad dice que siempre hay policías por la calle y «hay menos miedo».

José María Muñoz regenta la tienda Benjamín Muñoz que fue abierta por su abuelo en 1925. Dice que en la calle hay ambiente de recuperación, pero no se sabe si ésta llegará a ser real. Le hacen ser optimista los datos de las inmobiliarias que dicen que, piso que se rehabilita en esta zona es piso que se vende. De todas formas opina que la calle nunca llegará a ser lo que fue.