Los Magos iluminaron los ojos de los niños pacenses

Los Reyes Magos respondieron a la calurosa bienvenida de los pacenses agasajando a niños y mayores mientras dormían en sus domicilios con regalos de todo tipo.

En la pasada noche, los Reyes tuvieron tiempo de recalar en cada casa de la ciudad y en algunas terrazas los camellos tuvieron tiempo de descansar mientras Sus Majestades de Oriente depositaban los regalos.

En algunos domicilios se oyeron los ruidos que los Reyes hicieron al entrar y salir de la casa, en otras fueron los camellos los que alertaron de su presencia. Algunos niños de la ciudad se atrevieron a levantarse de la cama y alcanzaron a ver sus manos enfundadas en guantes blancos y repletas de lujosos anillos.

Tanto los Reyes como sus camellos fueron agradecidos y se comieron las galletas, los polvorones y los dulces que encontraron para reponer fuerzas y seguir su marcha. Agradecieron también la leche, los vasos de agua y las copas de anís.

Las escenas de sorpresa se sucedieron hoy desde muy temprano en los hogares pacenses, cuando los niños fueron despertándose y corrieron en busca de sus regalos. No hubo demasiadas decepciones y apenas ha habido casos de carbón. A primeras horas de la mañana, Sus Majestades de Oriente abandonaron la ciudad. Dentro de un año, los Reyes repetirán su visita.