«Me gusta la música funky porque su ritmo te hace bailar sin querer»

J. L. G.BADAJOZ

Empezó a pinchar cuando abrió su club de funky en Granada - Afrodisia- «porque tenía mucha música negra y quería compartirla con los demás». Aunque reside en Andalucía, su oficio lo lleva a salas de toda España. Su vinculación familiar con Badajoz ha permitido que anoche ofreciera una trepidante sesión en la Sala Aftasí. Hoy repite en el pub Bossanova y mañana, también de madrugada, en el Samarkanda.

-¿Por qué música funky?

- Me gusta su relación con el blues, su ritmo constante y que se trate de una música que contagie tanto y te haga bailar sin querer.

- ¿Cuántos discos tiene?

- No sé, unos 900. Compro vinilos semanalmente y por Internet hago un par de encargos al mes a Estados Unidos o Inglaterra.

- ¿Le resulta más cómodo usar vinilos que cedés en su trabajo, no son más difíciles de encontrar?

- En España es complicado, salvo en tiendas especializadas. Y aunque la gente crea lo contrario, un vinilo suena mejor que un cedé. Su sonido es más grave mientras que un cedé suena más metálico, lo cual se aprecia a un volumen alto. Además, se usan agujas especiales y a mí nunca se me ha rayado uno, algo que sí ocurre con cedés, entonces las canciones se atascan y ya no sirve.

-¿Cuántos discos utiliza en una sesión?

- Me llevo unos 160 y cada uno tiene de media unas diez canciones, aunque luego use sobre sesenta, según el ambiente y el tipo de local. Me llevo tantos porque si de repente quiero poner un tema y no lo llevo encima me da mucha rabia.

- Hoy día los discjockeys son reclamo de fiestas, pero siguen siendo artistas anónimos, ¿cree que esto cambiará?

- Va cambiando porque el público entiende más y tiene en cuenta que cuando se lo pasa bien tiene mucho que ver el tipo de música que está escuchando. Por otro lado, al dueño del local le sale más barato que contratar a un grupo, así que se trata de un oficio que se va popularizando más. Mi suegro al principio no lo entendía muy bien y ahora incluso me acompaña a los mercadillos a buscar discos de segunda mano.