Médicos rusos proponen levantar la 'ley seca' en la Estación Espacial

EFEMOSCÚ

La 'ley seca' que rige en la Estación Espacial Internacional (ISS) podría levantarse en este año, para que los astronautas pudieran «tomar una copa» al final de sus agotadoras jornadas laborales, afirmó ayer un experto ruso en medicina espacial.

La fuente recordó que en la ISS, desde que empezó a ser habitada hace cinco años, «rige la más estricta prohibición del alcohol, penada con el despido inmediato de cualquiera que intente enviar bebidas fuertes a los tripulantes» del laboratorio espacial.

«Pero últimamente algunos especialistas se pronuncian por suavizar este reglamento», dijo el experto a la agencia Interfax.

Añadió que «la mayoría de los cosmonautas rusos y extranjeros se pronuncian a favor de se autorice el consumo de pequeñas dosis de alcohol a bordo de la estación espacial».

Explicó que los tripulantes de la ISS «permanecen en órbita medio año y cumplen un gran volumen de trabajo, sobre todo durante las caminatas espaciales, cuando en pocas horas pierden varios kilos de peso».

«Muchos consideran que en tales condiciones una pequeña dosis de alcohol no estaría demás», para ayudar a relajarse y restablecer fuerzas, indicó, sin comentar la previsible reacción negativa de la NASA estadounidense.

La fuente recordó que la actitud oficial hacia el alcohol fue «más tolerante» en la estación espacial rusa MIR, hundida en el Pacífico en 2001 tras permanecer quince años en servicio.

«Algunos cosmonautas confiesan que en la estación rusa se les permitía tomar diez o veinte gramos de coñac, lo suficiente para recuperar el buen humor y crear un ambiente confortable», indicó.

Según la prensa, los cosmonautas soviéticos y rusos solían llevar de contrabando a la Mir una «petaca de coñac», o bien sus amigos se la enviaban como regalo en naves de carga, para poder celebrar con un trago las fiestas y cumpleaños y recibir las misiones de relevo.

El experto reveló que en vísperas del Año Nuevo ya ocurrió un «primer intento no oficial de suavizar la ley seca en la ISS», al enviar a sus tripulantes, el ruso Valeri Tókarev y el estadounidense William MacArthur, unos bombones de chocolate con licor.