El 'Guernica' y El Prado también celebran sus propios cumpleaños

A. J. L.MÁLAGA

El gobierno republicano le había encargado a principios de año un cuadro que plasmara los sentimientos que le provocaba la visión de su país asediado por el fascismo. Lo iban a mostrar en la Exposición Universal de París de ese mismo año, pero no se le ocurría nada. Hasta la mañana del 26 de abril de 1937.

Aviones de la Legión Cóndor alemana bombardean el pueblo vizcaíno de Guernica. A plena luz del día y sin objetivos militares a varios kilómetros de distancia. Más de 1.600 muertos y 900 heridos.

Ese mismo día Picasso se contagia de una fiebre creadora que le dura varios meses. Realiza varios bocetos y en apenas diez días ya trabaja en la obra que se ha convertido en el mayor monumento moderno a la desesperación humana. Un cuadro colosal; por sus dimensiones, por el dolor de sus personajes deformados, por el desasosiego que impregna en el espectador.

25 años

El 'Guernica' -quizá la obra más conocida a nivel mundial del artista malagueño- también es protagonista de una celebración durante los próximos meses. En 2006 se cumplen 25 años de su llegada a España. Se instaló en el Museo del Prado en 1981, aunque trece años después se trasladó unos metros para quedarse en el Museo Reina Sofía.

Además, la historia del 'Guernica' y de su autor se entrelazan hasta que el azar del calendario han querido reunirlas el año que empieza.

Consejo internacional

Las efemérides se agolpan en el almanaque. 2006 celebra el 125 aniversario del nacimiento de Picasso, el cuatro de siglo que el 'Guernica' lleva expuesto en España y los 70 años que han pasado desde que Picasso ejerciera como director del Museo del Prado. El artista, ayudado por un consejo internacional afín a la República, se hizo cargo de la pinacoteca durante la Guerra Civil.

Los historiadores recuerdan que Picasso decidió, entre otras cosas, el traslado a Francia de algunas de las joyas del museo madrileño, como 'Carlos V a caballo' de Tiziano o 'Los fusilamientos del 3 de mayo' de Francisco de Goya.

Setenta años después, esta última pieza puede convivir de nuevo con el 'Guernica', si cuaja el proyecto de trasladar la obra de Goya desde el Prado hasta el Reina Sofía. Sería uno de los grandes alicientes de la ambiciosa exposición que ambos museos tienen previsto inaugurar en junio.