Cinco muertos al caer el techo de una pista de hielo en Alemania

Los bomberos intentan rescatar a una veintena de personas que permanecen atrapadas bajo los escombros

ENRIQUE MÜLLER EFE

La pequeña y turística localidad bávara de Bad Reichenhall, ubicada en la frontera con Austria, vivió la tarde de ayer una tragedia que nadie en el pueblo y tampoco en el resto del país se había imaginado que pudiera ocurrir en Alemania. Unas 50 personas que patinaban sobre la pista de hielo de un estadio cubierto quedaron literalmente cubiertos de escombros y nieve cuando el techo del recinto se vino abajo a causa de la masa de nieve acumulada en el exterior.

La tragedia causó un número aún no determinado de víctimas mortales y unas 25 personas resultaron heridas. La policía y la Cruz Roja admitieron, al cierre de esta edición, que al menos cinco personas, entre ellas un niño, habían muerto a causa del derrumbe del techo y más de 20 personas todavía se encontraban bajo los escombros y nadie sabe si están heridas o fallecieron a causa del impacto.

Los equipos de rescate tuvieron que esperar más de cuatro horas la llegada de una grúa gigante para poder retirar los restos del techo y poder iniciar el rescate de las personas que aún se encuentran en el interior del recinto deportivo.

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«Nos esperamos lo peor y creo que el número de muertos seguirá aumentando», dijo un portavoz de la policía poco antes de que la grúa llegara al pueblo. «Debe haber unas 20 ó 25 personas bajo los escombros», añadió.

Los trabajos de rescate pueden durar varias horas y más de 300 personas llegaron hasta el edificio para participar en las tareas de rescate. Tampoco nadie quiso dar informaciones sobre el origen de la tragedia y las causas que pudieron provocar el derrumbe del techo del estadio, una construcción de los años 70 y que pertenece a un complejo deportivo que incluye una piscina, canchas de tenis y la pista de hielo, que también es utilizada para partidos de hockey sobre hielo. De acuerdo a estrictas normas de seguridad, todos los edificios que se construyen en zonas donde suele nevar con intensidad deben someterse a cálculos de resistencia. El estadio deportivo no era una excepción.

Pero la tragedia puede convertirse en un escándalo con connotaciones casi criminales si se confirman las denuncias de un canal de noticias, que reveló que un club local de hockey había cancelado su entrenamiento después de recibir un aviso de las autoridades locales que alertaron al equipo sobre el peligro de derrumbe del techo a causa de la enorme masa de nieve que se había acumulado.

El entrenador Thomas Rumpeltes había explicado a la cadena pública de televisión ZDF, que media hora antes del hundimiento, ocurrido sobre las 15.00 GMT, se le comunicó que se iba a cerrar el recinto por el peligro que constituía la nieve que se estaba acumulando sobre la techumbre.

Estas declaraciones, unidas a informaciones de medios locales que aseguran que el recinto, construido en los años 70, estaba necesitado de remodelación o derribo, han desatado las especulaciones sobre supuestas negligencias. En el momento de los hechos había en el lugar entre 50 y 60 personas, muchos de ellos niños.