Suspendidas las labores de rescate en el pabellón de deportes de Alemania

Se teme que la construcción pueda caer por completo poniendo en peligro la vida de los equipos de salvamento

AGENCIAS|BAD REICHENHAL (ALEMANIA)

Los equipos de rescate han interrumpido la búsqueda de supervivientes entre los restos del edificio que se derrumbó ayer en los Alpes bávaros por temor a que la construcción pueda caer por completo poniendo en peligro sus vidas.

"Sería irresponsable que más personal dedicado a rescates entrara en el lugar del accidente", aseguró George Grabner, un concejal local para la región donde se ubica Bad Reichenhall, donde el accidente de la pista de hielo se cobró al menos 11 vidas, entre ellas las de seis niños.

La dirección de la policía del distrito de Traunstein informó en la madrugada de hoy de que hasta ahora han sido sacados seis cadáveres del lugar del siniestro y que otros cuatro han sido localizados, aunque no se ha podido llegar aún hasta ellos debido a los escombros.

Un portavoz policial ha confirmado, además, que una de las personas rescatadas con vida pero con heridas graves ha fallecido en el hospital con lo que asciende a once el número de víctimas mortales.

La policía cree que encontrará más muertos ya que dieciséis personas se dan aún por desaparecidas. Entre las víctimas identificadas se encuentran dos niños y dos niñas, de siete, ocho, doce y trece años, un adolescente y la madre de una de las menores de 35.

El número exacto de desaparecidos no se conoce. Sólo se sabe que el encargado de la pista de hielo calcula que unas 50 personas se encontraban en el lugar en el momento del accidente y que se han señalado 21 desapariciones, pero en muchos casos sin seguridad de que la persona estuviera en el pabellón.

Supervivientes

Seis horas después de que ocurriera la desgracia a las 16.00 hora local (15.00 GMT), se rescató con vida a una joven y esto alentó a los equipos de rescate, que han toda la noche trabajando bajo condiciones muy difíciles. La policía no pierde la esperanza de encontrar otros supervivientes ya que hay bolsas de aire bajo el techo derrumbado cubierto de nieve. Unas 35 personas han sido rescatadas con vida. 34 resultaron heridas y 18 han tenido que ser hospitalizadas.

En las labores de rescate participan unas 700 personas entre policías, protección civil, bomberos, miembros del ejército alemán, de la Cruz Roja y de la Cruz de Malta, así como equipos procedentes de la vecina Austria.

La nieve, que no ha dejado de caer en toda la noche, y la inestabilidad de los escombros -se tardó varias horas en afianzar los restos del techo caído- han dificultado las labores de rescate. Un total de seis grúas están siendo utilizadas para levantar los escombros y evitar que el techo se derrumbe del todo.

Mientras, se ha abierto una investigación policial y judicial sobre el accidente, cuyas circunstancias están dando ya lugar a una polémica.

El pabellón, un edificio construido en la década de 1970 y gestionado por el Ayuntamiento, estaba aparentemente necesitado de reformas y, media hora antes de que se derrumbara el techo, los responsables locales habían tomado la decisión de suspender unos entrenamientos de hockey por miedo a la nieve que se acumulaba sobre el tejado.

Polémica

Los miembros de un equipo de hockey juvenil fueron avisados a las 14.30 GMT de que se anulaba el entrenamiento previsto para las 17.00 GMT, y también se suspendió otro de adultos que debía celebrarse después, porque se quería quitar la nieve del tejado.

El alcalde de la localidad, Wolfgang Heitmeier, explicó que a mediodía del lunes se midió la cantidad de nieve que había sobre el tejado del edificio para ver si convenía cerrarlo y se llegó a la conclusión de que no había peligro, pues estaba muy por debajo del nivel considerado peligroso.

No obstante, se decidió suspender los entrenamientos de hockey porque en la noche se esperaban fuertes nevadas.

El accidente se produjo en circunstancias particularmente dramáticas, ya que por la hora y por ser un día de vacaciones escolares el pabellón estaba lleno de niños y adolescentes solos o con sus familias.

Un grupo de especialistas de la Cruz de Malta se encarga de atender psicológicamente a los padres que han ido acudiendo al centro deportivo en busca de sus hijos.

El momento del accidente fue también trágico, pues el techo se derrumbó cuando había llegado la hora del cierre y el portero había empezado a pedir a los visitantes que abandonaran la pista de hielo.