A Urgencias por usar bastoncillos para los oídos

Varios bastoncillos para los oídos./
Varios bastoncillos para los oídos.

El canal auditivo suele autolimpiarse y estos productos, advierten los otorrinos, solo empujan la cera cerca del tímpano

BERTA MUÑOZ CASTRO

«Tiene tanta cera que no consigo apreciar si hay infección». Se lo decía por lo bajini la médico de urgencias a la enfermera después de meter el otoscopio en el oído de mi pequeño. Hice como que no había escuchado nada, pero reconozco que me recriminé no haber aproximado un bastoncillo a las orejas de mi niño durante los dos años de vida del 'angelito'.

Pues, contra todo pronóstico, he acertado. Yo, que me limito a pasar el pico de la toalla por la parte interior de la oreja después de bañarles y solo cuando me acuerdo, he dado en el clavo. Porque señoras y señores, lo dicen los otorrinos, no hay que introducir bastoncillos en los oídos. Nunca. ¿Y para qué los venden entonces? Supongo que para hacer con ellos lo que yo hago con la toalla... También los utilizo para impregnarlos en acetona y eliminar los berretes de esmalte cuando me pinto las uñas...

Pero al tema. Investigadores del Nationwide Children's Hospital de Columbus, en Ohio, han constatado un número «inaceptablemente alto» de visitas a Urgencias en Estados Unidos por heridas ocasionadas por el uso indebido de bastoncillos para los oídos. En concreto, el trabajo publicado en la revista 'The Journal of Pediatrics' ha contabilizado unas 263.000 intervenciones a menores de 18 años por este motivo en los hospitales de Estados Unidos entre 1990 y 2010, lo que equivaldría a unas 34 heridas diarias.

Sensación de cuerpo extraño (30%), perforación del tímpano (25%) y lesión de tejido blando (23%) fueron las consecuencias

¿Y cómo se habían hecho la 'pupa'? La mayoría de las lesiones, narra el estudio, ocurrieron cuando el niño usaba el bastoncillo por su cuenta y riesgo (77%) y las menos fueron provocadas por uno de los progenitores o un hermano al intentar limpiar el oído del menor. El informe refleja además que cerca de ocho de cada diez lesiones estaban provocadas por el uso de estos bastoncillos para limpiar los oídos, una de cada diez por jugar con ellos con ellos y el resto por caerse con el bastoncillo dentro del oído. Sensación de cuerpo extraño (30%), perforación del tímpano (25%) y lesión de tejido blando (23%) fueron las consecuencias.

«Los dos errores más habituales que oigo a mis pacientes es que el oído debe limpiarse con remedios caseros o mediante el uso de bastoncillos, y en ambos casos es falso», ha reconocido el otorrino Kris Jatana, uno de los autores de este trabajo, que recuerda que el canal auditivo suele autolimpiarse y el uso de estos productos puede empujar la cera más cerca del tímpano con el consiguiente riesgo.

Pese a estos incidentes, el 99% fueron tratados y curados en el momento y solo los casos más graves, en los que resultaban dañados el tímpano o el oído interno, provocaron mareos, problemas de equilibrio o una pérdida auditiva irreversible.

«Aunque el número de lesiones totales por este motivo ha ido disminuyendo en los últimos 21 años en los que se desarrolló el estudio, los datos siguen siendo altos», según Jatana, que recuerda que «no deben utilizarse para limpiar las orejas». Si ya lo sabía yo...

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